miércoles, 29 de abril de 2009

Bipolar





Si, siempre lo he sido un poco. Vamos, que paso de la risa floja a la lagrimilla en poco tiempo, tiene su gracia. Como este blog, que también lo es en parte. ¿Qué tengo el día lacrimógeno? Publicación depresiva. ¿Qué no puedo contener la sonrisa? Pues lo cuento; que menos, no todo van a ser llantos,nostalgias y prozac.

Y es que hoy ha sido uno de esos días para recordar, que ultimamente no abundan, y lo he notado nada más descolgar el teléfono. No sabía que realmente estuviera tan necesitada de estas charlas que se prolongan durante horas, entre desvaríos varios y delirios extraños, creo que me ha salvado la vida saber que contigo no tengo porque avergonzarme de todas mis patologías mentales. Me he tumbado en la cama y he disfrutado de la conversación, sin estúpidos traumas y recatos innecesarios; si que se nota diferencia desde que empezamos a hablar, cuando me escandalizaba con tus chistes picantes.Cómo pasa el tiempo, aunque tus bromas sean las mismas.

Después de colgar, pensaba que estudiar no me iba a costar tanto. Desgraciadamente mis pensamientos siempre quieren adelantarse a mis intenciones y mis musarañas mentales han pesado más que las voces que desde mis apuntes me recriminaban que no les dedique ni un instante, a veces me resultan realmente ilusas si piensan que teniendo pensamientos impuros con Ralph Fiennes iba a estar más centrada, esas cosas no me pasan todos los días, ni siquiera en sueños.

Una risa cerdil, me ha delatado en el cine, cuando algo me hace excesiva gracia me rio descaradamente, soy molesta. Es curioso, pero Ralph Fiennes en sus últimos papeles siempre hace de retrasado, o corto de mente, o parco o...le ponen a gesticular cual cosaco patético en películas de niños, pobre hombre.Si que se le ha caido el pelo desde aquellos años en los que le hubiera elegido como protagonista de mis fantasías perversas con actores, ahora se asemeja más a un tocinillo de cielo alopécico, aunque conserva esa mirada hipnótica, azul eléctrico. Plano si, plano también a carrillo lleno, supongo que engordó unos cuantos kilos con la película porque no para, a mandibula batiente no le gana nadie. Sin embargo, mucho hablo, pero no he logrado contener un gritito histérico al contemplar su torso al natural en un primer plano impactante, he recordado su lado salvaje, y las hormonas, aunque traicioneras, son las hormonas, y más un día como hoy; es lo que tiene ser mujer.

Todas estas cosas me recuerdan a que no todo en la vida se reduce al valium y a los cleenex en abundancia, también están los hombres, y qué hombres señores...

martes, 28 de abril de 2009

"Todas las personas mayores fueron al principio niños. (Aunque pocas de ellas lo recuerdan)",




Aquella frase de Saint Exupéry me caló hondo,todavía la recuerdo de memoria y me resulta curioso que el paso de los años no la haya borrado de mis recuerdos.

La verdad es que yo siempre lo tuve claro: aquello no iba a pasarme a mi. Pasar a formar parte de ese mundo de seres, poco comprensivos y formales que se describían en su obra, no era parte de mis planes, nunca me traicionaría, jamás ¿ Cómo iba a olvidar lo que había sido durante mis mejores y más queridos años?

Pero Con el tiempo me di cuenta de que crecer no era tan duro como aceptar el hecho de que aquello algún día pudiera suceder; y tan preocupada estaba yo en mi empeño de no pasar a formar parte del absurdo mundo de los adultos, que el día que decidí abrir los ojos a la realidad, después de haberme planteado innumerables dilemas, me había convertido en uno de ellos.... o al menos externamente, y resultaba, ciertamente inquietante.


Ahora tocaba explorar todas las nuevas cualidades supuestamente adquiridas; madurez, sabiduría...¿Dónde estaban? No me daba cuenta de que todo no era tan fácil, tenía que seguir creciendo, incluso ahora, no valía con unas cuántas canas y unas arrugas más, el viaje prometía ser largo.

Me adentré en una aventura imposible en la que fui consciente de muchas cosas totalmente nuevas. Desde aquella nueva perspectiva, descubrí que los adultos también sienten, y padecen, aunque su sensibilidad se vea enormemente condicionada por muchas cosas, entre otras, este mundo horrible en el que vivimos. El dolor es incluso más profundo, intenso, real, pues a él hemos de añadirle añade una tremenda añoranza, nostalgia por ese tacto especial que los años han borrado.


Descubrí también, que el de adulto, no era más que un disfraz que los años nos regalan, uno más en esta función de máscaras vital. El espíritu es el mismo, con distinto envase, por más que las desgracias del mundo se empeñen en envejecerlo, la mayor parte de nosotros conservamos el valor necesario para conservar parte del ayer en nosotros.


Concluí entonces que los adultos eran los grandes incomprendidos, qué injustos éramos al culparnos por no sonreir cuando sobre ellos pesan todas las grandes responsabilidades; bastante tienen ellos con ser más conscientes del dolor que les rodea y sobre todo con que sobre ellos pese la mayor de las penas,y es que ya no serán niños jamás...

domingo, 26 de abril de 2009

Why me?





A veces siento que conservo la desgastada esperanza de convertirme en una persona normal; en una persona sin timidez, sin complejo de inferioridad, sin pánico al ridículo, libre de miedos y más feliz. Ver que no es así es duro, comprobar que la evolución resulta imposible y que el dolor escuece a más no poder, y por eso me ahogo en un mar de incomprensión y de odio a mi misma. Hoy,Las barreras son múltiples, infranqueables, imposibles de derribar, y lo peor de todo, el odio es insuperable.

Para vosotros es fácil observarlo desde fuera, desde la postura cómoda del mero espectador. Es muy sencillo tachar a alguien de cobarde sin preguntarse a qué se debe esa ausencia de coraje, de amor propio, de fe. Y a mi cada día me cuesta más avanzar si nadie se para a entenderme.

viernes, 24 de abril de 2009

.Goodbye.





¡Qué tonta fui! Pensé mientras aquella lluvia torrencial arrasaba mis ojos. Qué tonta, porque allí,entre la multitud y aún después de todo, crei verte,con andar pausado, gritando mi nombre en aquella calle perdida, en el fondo del mundo.

jueves, 23 de abril de 2009

Diarios de nostalgia


Supongo, que con el tiempo, me he dado cuenta de que no soy quién esperabas, no se a quién pretendía engañar cuando no lo quise ver. Anoto todas las cosas que pueden hacerte infeliz con un ser egoista, huidizo y cobarde, antinatural y con dosis extremas de precaución ante la vida. Son muchos fallos.

Aquella persona que sufría extrañas sacudidas ante tu presencia, que fingía una indiferencia desesperada y forzaba encuentros teñidos de rutina se ha evaporado. ¿Qué más da ahora todo eso cuando, ahora, con el tiempo, solo quedan los errores del día a día, junto a esa extraña sensación de frustración y desesperanza?

Ahora tengo que irme, pero no se donde marchar. A un lugar en el que se me olvide que los seres mustios no merecemos amar, y en el que las lágrimas dejen de ser las eternas incomprendidas. Un lugar en el que continuar este ciclo inacabado, desde el cuál pueda ver tu sonrisa otra vez.

miércoles, 22 de abril de 2009

Right now

Entre lo correcto y lo incorrecto, entre el bien y el mal, la autocompasión y la defensa desmedida. Aquella línea que un dia hube de cruzar se presenta difusa. Y no se que hacer para salir del atolladero.

domingo, 19 de abril de 2009

Mamá

Querida mamá;
Ya no vestirás canas, y tus ojos no se cubrirán de arrugas, te quedarás mirando fijamente al inmenso vacío que para ti suponía esa pared frente a tus ojos hasta que el tiempo decida cerrarnos a los demás los nuestros eternamente .

Querida mamá, ¿Cómo es todo por allá? Aquí ya nadie parece darse cuenta de mi soledad, de que ahora mismo, no hay nadie en este mundo más desamparada que yo; Sola frente a tu sofá, frente a tu retrato, frente a tu vida que cada dia se desprende de cualquiera de las cosas que nos rodean, a todas horas, mientras el tiempo pasa, lento pero seguro.


Querida mamá, mamá del alma, te quiero tanto que me aterra olvidarme un segundo de tí y de tu ejemplo, de todas las horas que diste por nosotros, de tu despedida. ¿Sabes que a veces creo verte?; como desde allí, desde aquel estrado, entre el público donde debiste estar, orgullosa y sonriente como siempre, aún cuando no existieran motivos para seguir haciéndolo, y me dolió tanto que aquella ilusión no fuera real, que las lágrimas casi consiguen ahogarme, mientras el nudo en mi garganta crecía cada vez un poco más.


Querida mamá, ¿Por qué te fuiste? has sido mi vida, mi maestra, mi ejemplo, mi paz, y sobre todo bondad en estado puro. Y ahora lo raro es vivir, vivir sin ti y tu presencia. Pero mamá,¿Sabes? nos diste tanto amor que sigue aquí, alrededor nuestro, rodeándonos con toda su esencia y cuando lo necesito recurro a él. Por eso quiero darte las gracias, más vale tarde que nunca, y decirte que te perdono, porque se que te despediste a tu modo, aunque hasta hoy no me hubiera dado cuenta.


Adios mamá, se despide tu niña, que lo será siempre. Cuento los días.

martes, 14 de abril de 2009


Decía Edward Bloom que cuando conoces al amor de tu vida el tiempo se detiene... y que cuando se vuelve a poner en marcha, lo hace aún más rápidamente para recuperar lo perdido, y tenía toda la razón.

Si bien Alex Kapranos no es, lo que se dice, el amor de mis amores, lo cierto es que como frase introductoria, me viene al pelo, teniendo en cuenta mis recuerdos defectuosos de ese día,ciertamente difusos, como pasados a cámara rápida a ritmo de trepidante videoclip.

Pero es normal,imagínate, frente a frente con tu ídolo,(que se dice pronto). Aquél que ni en tus mejores fantasías pensaste conocer, y con el que has soñado tantas veces; cosas vergonzosas, pendantes incluso, que te ruborizan tanto que ni te atreves a clavar la mirada en el rostro profanado por tu perturbada imaginación.

Pero ahí está, justo delante, escuchando como se escapa de mi boca un lastimoso gemido de admiración contenida, con una educada sonrisa en el afeminado rostro y te esfuerzas en parecer una persona poco afectada por su presencia extraterrenal. Tiende la mano hacia mi,y la veo avanzar lentamente, como mis pensamientos frustrados contrarios al refinamiento inglés que tira por tierra cualquier intento de acercamiento corporal,pero cuando me doy cuenta, he sido cegada por la luz que desprende su abrillantada dentadura y poco me importa, al fin y al cabo su aliento ha rozado mi rostro ya. Huele a una mezcla de tabaco y vino, y me encanta.

Es Alex Kapranos me digo, el mismo que me ha obsesionado hasta la extenuación, y mi apatía mental empieza a mosquearme. Tiene una pashmina alrededor de su blanquecino cuello, pitillos, una chupa seguramente de alguna tienda cara y los ojos más blancos que he visto jamás. Me firma agilmente, la costumbre ayuda, y me dice entrecortadamente, que yo si soy "una real fan", no en vano he llevado toda mi colección de reliquias del grupo.

Nos sacamos una foto, al tiempo que su negativa a cantar para mi me frusta un poco más, "I'll sing for you in the show". dice, y me enamoro más de él,más si cabe, más incluso que aquellas fotos, de aquella voz y recuerdo que si es posible tener ilusiones, metas y sueños, y que el representa muchas, pueriles y ñoñas, pero ilusiones, al fin y al cabo.

Cuando me voy, le observo de refilón. No es una muesca más en mi colección de propósitos, él es un sueño cumplido que me va a dar fuerzas en mi camino a conseguir muchos más.

sábado, 11 de abril de 2009

Crónica de un impacto anunciado





Los gloria es pasajera, y sabe a poco, pero es tan dulce...

miércoles, 1 de abril de 2009

¿Y si fuera verdad?





¿Qué posibilidades hay de ver cumplido un sueño?¿De ver realizada una fantasía inalcanzable? ¿Qué tipo de alineación astral o designio místico ha intervenido en la conversión de tu más sagrada ficción en pura realidad?

Mi historia no es larga, comenzando un día concreto, hace no mucho tiempo, mientras una canción sonaba fuertemente en la habitación de al lado. Lo recuerdo bien, porque captó totalmente mi atención por unos segundos. Ni siquiera supe escribir bien su nombre, al intentar descargar la melodía torpemente. "Frank" rezaba la búsqueda, y después de varios intentos fallidos, el sonido de aquel tema lo envolvía todo, cada rincón de mi sistema nervioso, acelerado por el ritmo de la guitarra estridente.

A partir de entonces, aquella música no dejó de sonar jamás; en momentos alegres y no tanto, en recuerdos lejanos, o más cercanos,o allí mismo en el más nítido, de fondo en la sala de estar, mientras recibí aquella noticia tan triste, mi diecinueve cumpleaños, que cambiaría toda mi existencia. Por eso, es fácil entender que esas canciones, como las de otros grupos posteriores, conformen parte de la historia de mi vida, para lo bueno, para lo malo, con nostalgia y tintes de melancolía, dibujando en mi rostro una sonrisa de desconsuelo o esperanza, en función de lo que evoquen.

Y Ahora las cosas han cambiado. Los ídolos no lo son tanto debajo de la sombra de tu ausencia y refulgen tristemente ocultas bajo la capa de la inevitable indiferencia, las ilusiones, son eso, ilusiones, como meros reflejos de lo que nunca podrá ser. Pero una parte de mi ser, aquél que se pasó tardes enteras aprendiéndose unas letras imposibles, adorando la forma de vestir de aquella original banda escocesa y memorizando hasta la última nota de su biografía más actualizada, tiembla al pensar en la idea con la que tanto soñaba tiempo atrás.

Y es extraño, como un eco cruel que resuena lejanamente con una intensidad menor pero que sin embargo revuelve cada fibra de mi ser, hasta ahora entregada al hastío. Y me pregunto si no es una broma cruel del destino, que me compensa, de la más inimaginable de las formas, o que detrás estás tú, que me ayudas, guiñándome un ojo, porque aún recuerdas como lloraba al escuchar aquella canción, o nuestras broncas por mi monopolio de la radio del coche...