viernes, 3 de diciembre de 2010

You are the sunshine of my life









Cuándo tenía unos quince años, me dio por hacer una lista de chicos guapos.
A unos les da por hacer puenting, a otros les da por ser frikis, la edad del pavo es lo que tiene.
Tal era mi admiración por ciertos actores, presentadores de televisión, deportistas y cantantes - e incluso políticos- que decidí enumerarlos para pasar el rato, y si bien la lista de una persona normal no superaría las 100 personas, lo cierto es que yo me sorprendí a mí misma haciendo una cuenta que ascendía a más de 3000 personajes atractivos y todo ésto, sin saber si aquello era un enorme problema hormonal o directamente un don grandioso para apreciar la belleza humana. O una mezcla de ambas
.


A día de hoy, con todas las series nuevas visionadas, películas y nuevos sectores artísticos descubiertos, no quiero imaginar a cuántas personas habrá ascendido la lista, por lo que me voy a conformar con poner mi top 5 de personajes, que más o menos invariables, se han mantenido en mi lista de obsesiones.


1. Ewan McGregor:




Con doce o trece años, estás en esa edad en que los hombres empiezan a impresionarte. No los niños imberbes y pesados, sino esos hombres hechos y derechos de pelo en pecho y musculatura hercúlea que están a miles de años luz de tí -a menos que sean pederastas- y que te invitan a los primeros pensamientos adolescentemente obscenos.

Justamente con esa edad me encontré yo con Ewan en la portada de una revista "Acción" que aún a día de hoy conservo. El fondo azul contrastaba con aquellos enormes ojos verdes que me llamaban a voces y aquello si que fue amor a primera vista porque yo jamás le había visto trabajar pero me había enamorado desesperadamente de la sonrisa y la cara de aquél escocés primero de muchos escoceses amados, en aquellos días aciagos en que el internet estaba mucho menos extendido y en los que conseguir fotos de actores originariamente indies era complicadísimo. Ya era bastante duro tener doce años como para encima saber que el hombre de tu vida estaba por ahi y tu no tenías ni una mísera foto.

Imaginaros después, solo unos años, cuando el jovencito Ewan protagonizó uno de los musicales más románticos de la década y se convirtió en la fantasía de muchas niñas con su dolorido rostro de escritor frustrado y su incipiente barba bohemia. Fue el nacimiento ya no solo de un mito, sino del que sería mi amor más fuerte por un actor en toda mi vida. Siempre que canta "Come what May" y recuerdo esa época acabo llorando, nostálgica que es una.

A día de hoy, Ewan, el que fuera actor fetiche de tantos directores alternativos cayó en las garras del malvado Hollywood y perdió ciertamente en calidad, pero ganó en desnudos. Trabajó con otro de mis mitos eróticos -Mr. Anaconda Farrell- en una película de Woody Allen y se consagró como leyenda. Ewan McGregor, no sólo tiene el título de monstruo de la interpretación, sino que como resulta obvio, es además mi actor favorito.


2. Alex Kapranos:



Antes de que el indie fuera tan "indie" y los modernos entes omnipresentes de recargada presencia existió un escocés, de Glasgow, que con voz grave, varonil y sexual me conquistó poco a poco.
Alex, que era a la música lo que Ewan al cine, era el cantante de un grupo de estética puramente artie, un tipo interesante de delgadas piernas enfundadas en pitillos de Dior y camisas de cuadros, que ocultaba sus ojos tras unas Wayfarer innovadoras, antes del fenómeno masivo que protagonizaron hasta el infinito y más allá. El tipo del flequillo perfecto, que te incita a la violación con casi todas las estrofas de sus canciones, el de las miles de fotos, la entonación perfecta, aquél era Alex Kapranos.

Pero además de obsesión imperecedera, Alex fue también mi primer concierto internacional y uno de mis primeros sueños hechos realidad después de ganar un Meet&Greet en myspace.
Escocés, inexpugnable cuál castillo, delgado, educadísimo y recio, tenía las pupilas más enormes y los ojos más límpidos del universo, la voz aún más sexual y una estética a caballo entre lo vulgar y lo sofisticado. No era de éste universo. Mi pulso se aceleró, la vista se me nubló, pero nunca podré olvidar aquellos dientes tan blancos.

And i will always love Alex Kapranos.



3. Romain Duris



Cuándo un día dije aquello de: "Todo suena más sexy en francés", no me equivocaba. Y mira que a Romain no le he oido hablar nunca en versión original, pero vamos que todo lo que salga de esa boquita de piñón, no puede decepcionar ni mucho menos. Y vamos, aunque no hable, que haga lo que haga Romain es la sexualidad hecha hombre.

Dígamos que con este ya tendría mis dieciocho, "Una casa de locos", ¿el primer pensamiento que cruzó mi mente? "Este tío, es el tío más peludo del universo". Me repelía, asqueaba y hasta daba grima su cara simiesca. ¿Qué pasa? Que un día, con la segunda parte, reveló su versatilidad sexual, su cuerpo huesudo, sus rasgos masculinos, su presumiblemente atractivo acento francés... me pasé la película pensando cosas muy extrañas.

Desde entonces se ha revelado como uno de mis mitos eróticos de todos los tiempos, y su cara embrutecida solo contribuye a que le ame con más pasión. Bien decía mi amiga Hades con su expresión : "Dónde hay pelo, hay alegría".


4.Billy Boyd






La generación "ESDLA", de la que ha nacido más de un friki compulsivo enamorado del reparto de las películas de Peter Jackson, no tendrá dudas sobre la identidad del escocés retratado que interpretaba al genial Peregrin Tuk. Y sí, otro escocés, Scottish Quality, my friend. Hasta al nacer se equivoca una.

Si la verdad es que a todas las chicas las daba por Viggo Mortensen (Sin duda en mi top 20), Orlando Bloom, Elijah Wood o incluso David Wenham, yo de aquellas, más chula que un ocho y con mi rabiosa adolescencia por montera, no dudé en enamorarme perdidamente del Hobbit rubio de nariz aguileña y acento extraño, que además de barítono era tenor y del que presumiblemente no iba a enamorarse nadie más porque.. ¿era acaso el prototipo de chico superpop? La experiencia, que es la madre de la ciencia y algo más, me demostró con el paso del tiempo que mis amores no eran exclusivos, y que tanto Billy como mi otro querido del reparto, Dom Monagham, eran codiciados por cientos de furcias furiosas que algún día cumplirían su condena en el infierno. C'est la vie, me dije y Bill y yo nos fuimos distanciando.

A día de hoy no se nada de él, y el que fuera protagonista de tantas fotos, carpetas e inclusos discos, desapareció de mi vida, no sin olvidar dejar un gratísimo recuerdo y un cariño infinito. ¿Cómo me olvidaría yo de mi Pippin? desde entonces le conservo en todas mis cuentas.


5.James McAvoy






Ya de primeras impresiona, y no seré yo la que se extienda sobre los miles de atributos físicos de mi ¿Cuarto? escocés y PELIRROJO idolatrado, porque saltan a la vista - y más así, espatarrao como sale, todo provocador- aunque sí que puedo contar una pequeña anécdota al respecto.

2005, creo recordar, un Sábado en el cine, hacía un frío del demonio. Comienzan a proyectar "Las Crónicas de Narnia" y desde el primer momento me quedo terrible y traumáticamente hipnotizada por uno de los personajes, que de mirada magnética resulta adorable. Traumáticamente, porque el personaje es una cabra. Un fauno, una cabra... el señor Tumnus debajo de su disfraz peludo es increiblemente atractivo, y no puedo dejar de pensar en que al acabar la película tengo que apuntar el nombre del actor, porque es cosa de otro mundo. Y ahí está: "James McAvoy", el protagonista que tanto juego daría en miles de películas posteriores me roba el corazón, una tarde de invierno que deja de ser fría desde el momento en que sale en la pantalla.

Luego resulta, que a los pocos meses, James está en boca de todas. No tenían bastante con robarme todos los demás que ahora además me quitan a mi cabra, pero bueno ya se sabe que este mundo está lleno de busconas y contra eso...pues no hay quién luche. Supongo que he de perdonar porque no enamorarse de él en "Expiación" resultaría imposible.

A día de hoy, es mi quinto pero no menos amado. Nunca olvidaré como nos conocimos...¡Cómo para hacerlo!

martes, 30 de noviembre de 2010

Friends


Una adolescencia entera y unos cuántos años más, no son bastantes cómo para curar mi amor por Ross Geller.
Quizá el futuro, unas cuantas canas (más) y nuevas sit-coms me brinden nuevos personajes que idolatrar, pero mientras tanto, mi corazón le pertenece.


domingo, 28 de noviembre de 2010

Shine






Minúsculos copos de nieve se intuyen tras la ventana, tan fríos como el día, helador. La calefacción está a un nivel tan mínimo que incluso en la habitación se respira vaho por todas partes, aún a pesar de estar encerrados bajo un enorme fuerte, como en las películas del Oeste y en los juegos, construido a base de mantas que casi no logran tapar y dónde una respiración adormecida mece suavemente el pelo de mi nuca, que colocado estratégicamente trata de no rizarse demasiado, tarea imposible, batalla perdida. Un fuerte donde se acurrucan las mentiras que sólo susurran al oido palabras de consuelo por el momento. Nunca las cosas, volverán a ser como antes pero qué importa en ese momento.

No tardan en venir a mi mente en forma de sueño -aún en esa entrevela semiconsciente-, retazos de aquella velada nevada prenavideña, bajo un paraguas, con las zapatillas caladas de la humedad y los calcetines aferrazos con fuerza a mis meñiques que vaticinaban con éxito una afonía anunciada, nunca nadie te repite suficientes veces que las playeras no sirven para la lluvia. Las calles blancas y las voces roncas, y aún a pesar de todo, alrededor sólo pureza, que en breves horas se ennegrecería con la suciedad de los coches, como sucede con todas las cosas que no permanecen y son puras, ¿Por qué no iban a corromperse las cosas bellas? Pureza, ruido de campanas, pasan las doce. Todas las cosas importantes que de algún modo se conservan en mi mente, anuncian el tránsito, algo más. Ya lo decía el reloj.


Vuelvo a tí, nunca me he ido, ¿Cómo he podido mentirte tanto tiempo? ¿Mentirme a mí? Los días de nieve es mejor que no estés solo, con ese frío infernal, aún a pesar de las mantas, tantas mantas. Los fuertes no se construyen para una sola persona ¿Verdad? No resistirían los ataques, y los tiempos son malos. Me he dormido y he olvidado, ¿Qué pasó aquél día? Supongo que fue algo importante, que ya no tiene sentido. La nieve borra las cosas a su paso, el agua arrastra la suciedad y mi corazón está más que negro, supongo que se ha ido por fín, aunque yo no quería. Es fácil dejar que la suciedad se acumule, cuesta mucho trabajo ponerse a frotar.


¿Y sabes? que sí, ha sido la nieve. Aquél día, logró ocultar una lágrima de las mías, se confundió con ellas. Me encanta llorar, lo sabes, forma parte de la negrura de la que hablaba -Hablo contigo aunque duermas, pienso que en el fondo me oyes- aunque en el fondo se apreciar las cosas buenas, aquél día sólo era felicidad, no se iba a repetir mucho tiempo. Tenía los pies empapados, el frío se extiende, se contagia, es lo malo del invierno.


Vuelvo, vuelvo de nuevo, respiración acompasada, los calcetines empiezan a surtir efectos, ya no hace tantísimo frío. Las calles están desiertas, ¿Quizá me he perdido? no, nunca, he encontrado mi rumbo. He decidido que a partir de ahora, siempre voy a seguir las pisadas sobre la nieve. Creo que en algún lugar, al final de todas ellas, está mi casa. Seguiré caminando. Esta vez contigo. Siempre estaremos protegidos en nuestro fuerte.


miércoles, 17 de noviembre de 2010

Algún día dominarán el mundo








Los que saben el momento perfecto en que deben callar, y controlan sus sentimientos hasta la extenuación. Los que quieren de puntillas y saben que de poco sirve hacer florituras en una vida que se pasa en tan solo cinco segundos de tiempo. Los que besan y se olvidan y no se pierden por la senda vacua de vanalidades varias. Los que saben que ver la vida desde un espejo retrovisor nunca fue lo mismo que asomarse al borde de un acantilado salvaje con la sangre amontonándose por detrás de las orejas. Los que ríen y no camuflan el sonido de la risa aunque resulte ridícula y los que miran por dentro en lugar de por fuera. Los que se entregan a todos, para todo, no tienen miedo de la ofensa y sobre todo de pedir perdón, los que aman. Los que miran al cielo y ven por encima de las nubes, los que con su vista atraviesan el sol porque nada les importa. Los que saben que a pesar de todo, después de todo, no están solos. Los que abusan de la cafeina, explotan de emoción, y saben que a pesar de todo, la vida es mucho más divertida, cuando uno está agusto consigo mismo.

viernes, 29 de octubre de 2010

Edward Cullen y el país de las maravillas







Queridos blogueros todos, seguidores inexistentes o poco manifestados, aquí estamos un día más, Viernes noche, 23:50 de la noche, y como no tengo nada mejor que hacer -vicisitudes de la vida del asocial- y como si de un programa radiofónico totalmente live se tratara os voy a contar las cosas que pasan por mi cabeza como si os importaran un comino.

Para empezar,pienso, pensaba yo, o andaba en ello - que las horas son traicioneras y más si son desocupadas- en eso que suena tan típico y a la vez tan cercano de que los hombres no merecen mucho la pena. Vamos, que dan asco, apestan, son insoportables, no sirven para nada y podrían morir todos sodomizados, empalados y bombardeados en una isla desierta lejana sin esperanzas de sobrevivir o algo así. Soy generosa con su destino visto lo visto creedme.

Los reales, matizo.

Y es que yo, que no soy una choni despechada, sino un ser sensible y cándido, ando decaída. Los disgustos no me dejan indiferente y últimamente sólo voy de mal en peor, por lo que he decidido hacer un pequeño alegato feminista, un pequeño repaso a nuestros errores, darme una pequeña alegria visual, y voy a empezar.

Lo primero y esencial a tener en cuenta, mi primer consejo, es que, y tomad buena nota: las relaciones son para "Losers".

Tanta chorrada de que ni contigo ni sin tí, qué sola me siento porque no tengo nadie y todos los demás sí, todo esa historia "Love Story" de musiquita vomitiva, cuando lo que pasa en realidad es que todas tenemos metidas esa inseguridad enfermiza a lo "Bridget Jones siendo devorada por pastores alemanes" en la cabeza y así nos va, todas nosotras, zorras paranoides malignas que nos odiamos porque nos vemos como rivales cuando ni de lejos somos tan distintas. O sí.


Y la culpa de todo ( porque en esto, ya sabeís como va, siempre hay que buscar culpables) ya os lo digo yo, no la tienen ellos, que la tiene "Twilight" a lo cool o "Crepúsculo" , la última novela teen que nos vuelve locas.(Yo soy de Edward por cierto, la foto me hacía gracia.).




Pensad en lo absurdo de una historia inverosímil y de como mejoraría el argumento si nuestra absurda concepción del amor no nos cegara siempre y siguiérais mi ejemplo. Yo soy Bella y lo que primero hago es violar a Edward, porque permitidme que lo diga, vampiro buenorro sexy y virgen, es un delito. Después, como sabeís (aviso SPOILER) me abandona porque teme herirme y yo tan herida como estoy me lo hago con Jacob un montón de veces sobre la moto que tratamos de arreglar porque somos un par de salvajes (eso sí, con el pelo corto) y después, tengo a Carlisle, Emmett y James para un rato y... Jasper no porque era muy feo, que si no también. Así que cómo iba diciendo.. ¿las relaciones? para perdedores. Bella 0, Elisa 1.


Lo segundo que probablemente no debemos olvidar nunca, es que jamás encontraremos a nuestro Mr. Darcy. Olvidadlo, El personaje de Jane Austen guapo, entrañable, tierno, borde y altanero, orgulloso, perfecto.. saliendo mojado de su lago con la camisa blanca mojada alrededor de su tibio pecho tan... en fín, con el que todas soñamos no existe. NUNCA es Nunca, dejadlo ya.




Lo mejor es no ir con ideas preconcebidas en la cabeza, "amando el amor", con esos ideales románticos y bohemios del "all you need is love" porque nos pueden dar por todos los lados y eso duele, ya que al fín y al cabo, y como por todos es sabido a los hombres les importa una sola cosa en la vida.


Y no es el fútbol.

Yo intenté buscar creedme y me salió rana, por cada mil sapos, mil gilipollas, que crecen como setas. Colin nunca apareció ni nada semejante y después de mi gran aficción a lo romántico solo me quedó un gran empacho de "Moulin Rouge" y poco de Ewan McGregor, porque ya os digo que la vida no es justa.

¿Y cómo va a serlo un mundo dónde muy a nuestro pesar, ni los hombres llevan camisas transparentes de lino, ni se dejan caer con ellas en el agua emergiéndo descocados cuál ángeles celestiales? Eso sí, algunos, que pensar en..¿John Goodman? de esa manera me descoloca. Ni volviendo a Edward Cullen son vigorosos vampiros de peinados imposibles e irresistibles que nos van a hacer suyas en Brasil comiéndose la cabecera de nuestra cama...

IMPOSIBLE.

Maldita y jodida literatura.









(Para bajar lívidos indeseadas aquí os dejo una foto de Edward tocando el piano. Funciona. ¡¡Adios Brasil!!.)




Tercero, no penseís nunca en John Hamm, tampoco Alexander skarsgard y mucho menos Robert Pattinson, cuando os deprimaís, que sería peor. Vamos que si ya es difícil de por si, imaginad pensando en semejantes dioses hercúleos. Vamos a Pensar que son holográmas de Hollywood para captar adeptos a las series y películas, que son como "Crepúsculo" y el Señor Darcy, que no existen no. Aunque siempre podemos recurrir a ellos en nuestra imaginación..o yo que se, con el lado oscuro de la fuerza.

Pensad además que siempre podeís hacer como yo e inventar finales alternativos a las cosas y...acabar casadas con Don Draper, que al menos si es un personaje realista. Un cabrón buenorro. Pero realista. Y cómo no, casado en la vida real. Si es que no me espera ni uno. O convertidas por Eric Northman, o casadas con Mark Darcy y su jersey de reno.








(John Hamm, que se mira...pero no se toca.)







Por último, lo típico: no debemos fiarnos de ninguno, nunca, bajo ningún concepto. ¿Qué por qué os lo digo? ¿Últimas tramas? Ex...¿Personas? que lo intentan con hermanas porque no hay más personas en el mundo y sí a ti te pica es cosa tuya. Cuándo a tí ni siquiera te pica, sino que te revuelve las tripas pensar en la puta casualidad. Personas que por tocar la guitarra se creen Keith Richards y los reyes del mambo. Gente loca y desenfrenada que solo busca notoriedad y pasar el rato. Horrores en cadena que solo me pasan a mí. Llamadas que no se cumplen, viajes que nunca llegan, dinero que no existe, atenciones que no se te brindan...


Así que calma.








Ya.

Mucho mejor.



Vamos que de últimas, que sería de nosotras sin literatura, fotos e internet...qué vida más chunga, menos mal que no vivimos en la era de las cavernas. Así que nada de sufrir, calma, Taylor Lautner y buenos alimentos y a mal tiempo buena cara. Lo mejor de todo es que con la chorrada se te pasa el disgusto, y ya con las fotos ni te cuento. Menos mal que siempre, siempre, nos quedará la ficción.

O el tuenti, o el facebook...vamos, es tan entretenida la nueva cultura del egocentrismo, que ni tiempo tiene de aburrirse una con tantas atenciones irreales dispensadas a su persona. ¡Y puedes seguir a Edward Cullen!


Si es que en el fondo nos quejamos de vicio.







(Y por cierto, que a mi "Twilight" me parece de coña, pero rollo adolescente siempre tira)

jueves, 7 de octubre de 2010

I want to hold your hand

He aprendido a olvidar los recuerdos persistentes, a no recordarte a cada paso, porque duele. A saber que detrás de cada portazo, no serás tú quién abra la puerta, detrás de cada pisada no serás tú quién lleves esos tacones tan altos que tanto te gustaban, a saber que ya no volverás por mucho que en mi interior lo desee con toda mi alma, porque a pesar de todo, no hay ninguna especie de justicia divina.

Pero hay algo que no puedo evitar echar de menos más que nada, que aún no he olvidado, agarrar tu brazo con fuerza,como antaño. Lo recuerdo cada vez que paso por esa calle, que siempre será tuya y que siempre me da ganas de llorar -la mitad del tiempo no puedo contenerlas- ahí dónde pasábamos la mayor parte del tiempo los últimos años. -"Agárrala mejor a ella, no se sienta mal"-decías- ni un solo segundo sin pensar en los demás. No he vuelto a ver ese altruismo en nadie.

Cada vez que te imagino ahí un escalofrío recorre mi cuerpo y pienso que voy a partirme por la mitad, o no se, que tantas lágrimas van a hacer que me ahogue un día y será mejor, pero esas cosas nunca suceden, y todavía sigo ahí, con ganas de agarrarte con fuerza y recorrer las calles con la misma seguridad con la que lo hice hace años, cuando no estaba sola, sin un tema de conversación concreto, sin ese enorme vacío en el corazón.

Supongo que nunca he terminado de asumir que no volverás a bajar por esa escalera, tiesa, pizpireta, siempre con una sonrisa puesta. Porque precisamente eso era lo mejor de tí, no importaba lo que estuviera pasando o si el mundo se estaba acabando y estaban los días contados, siempre sonreías, y todo, nuestro alrededor parecía un lugar mucho más seguro e irreductible. Por muchas veces que por allí desde entonces allá pasado, por mucho que lo haya intentado, no he vuelto a verla.

Porque no estás y la seguridad se ha ido, tantos y tantos consejos que debiste haberme dado y nunca vendrán. Y lo único que me hubiera gustado, lo que habría hecho de haber podido antes de que te fueras, es agarrar tu brazo por última vez y volver a caminar por todas esas calles, allí en ese último momento, al final de todas las cosas, sin rumbo fijo.

Nunca podré olvidarte.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Muertos cenantes


19 de noviembre de 2003 :" Somos como esas pobres parejas que dan pena en los restaurantes. Somos muertos cenantes. No soporto ser una pareja de la que se podría pensar eso."

Joel Barish, gran filósofo.

Desde "Eternal Sunshine of the spotless mind", gran icono de una generación, la frase resuena con fuerza en alguna parte de mi mente, cuál mensaje subliminal. Fotos, escenas, anécdotas de hoy, me evocan eso, muertos cenantes, tantas parejas sin gracia, pasión o ambición, fantasmas aburridos producto de la sociedad, fiel reflejo de sus más claras aspiraciones en esta vida.

Aquella película, instauró un nuevo concepto en mi vida y un nuevo handicap, tratar de acabar con la rutina monótona de mis queridos amigos Jim y Kate. No hay que recurrir a tintes de colores estridentes para conseguirlo, ni tampoco a agendas garabateadas, a actividades extrañas, tan solo huye de esa monotonía aburrida de parejas que sonríen sin gracia en las fotos que cuelgan de las paredes de su casa cuando no se pueden ni ver, o esas otras inseparables que rezuman amor por todos sus poros y luego no comparten -en términos sheldonianos- un mísero "intercourse" , con lo vomitivo que es aparentar y lo respetada que está a día de hoy la soltería.

La verdad que yo si odiaría ser una de esas parejas de las que se piensa eso, con todas mis fuerzas. "Antes muerta", valga la redundancia.Muertos cenantes y vivos errantes. Y todavía tanta mierda alrededor...

martes, 28 de septiembre de 2010

Lights and shadows

Estaba ya mediado Septiembre, aquél mes de tonalidad amarilla y risueña. Ansias renovadas, camisetas sencillas, rayas de colores e imágenes difusas, todo aquello tan nuevo y por ende tan aterrador, todo tan humano.

Las ideas -pensaba-, son infinitas. Uno nunca sabe cuándo empiezan, o cuándo terminan, un pensamiento lleva a otro y a otro, una vida entera de cavilaciones que no terminan en ningún sitio, porque ningún ser humano puede entrar en la cabeza de otro ser similar. Una pena por un lado , una suerte por otro, nunca se sabe. En ese momento, un pensamiento sobre otro pensamiento, la de combinaciones curiosas a las que se puede llegar. Pensar en como hemos evolucionado en nuestras cavilaciones, desde antaño, resulta emocionante.

M. D. B. Ningún nombre o inicial, sigla lo suficientemente vistosa a la hora de de dar vida a su pequeña creación. Y aunque ese ente ahora invisible a nuestros ojos, ese personaje sin nombre porque en realidad eran muchos como pocos a la vez, no pretendía crear a su pequeño Frankenstein, si quería postergar su propia existencia haciéndola inmortal. ¿Cómo podría ser alguien o algo lo suficientemente decente para vivir eternamente? No importaba, no llegaría, ningún hombre puede ser inmortal por mucho que la ciencia se encargase de intentar lo contrario. Ningún hombre, ni siquiera de papel, viviría suficiente para conocer una nueva civilización, tampoco le gustaría, nadie se adapta tan bien al cambio. Al menos por el momento.


Se trataba de escribir todo aquello que tenía en mente, todo aquello que queria recordar en ese libro, su libro, como si a alguien le importara. Eso poco importaba si le importaba a él, pero él nunca supo aquello que es una verdad universal , que no se hacen las cosas por los demás si no por uno mismo. Un libro normal y corriente, sin muchas pretensiones, bastantes menos infulas, solo un pequeño vestigio de su terror por la mortalidad, que reflejara los sueños de aquél loco sin dueño, sus más vehementes pasiones. No era un personaje lo que necesitaba, aquello era un cúmulo de vivencias, un fiel retrato de la humanidad que nunca logró cobrar forma. Aquello era la misma historia.

Direís que resulta fácil escribir, y yo os diré lo contrario. Llegar al corazón de las personas es lo más difícil que existe, por eso pocos lo intentan y muchos menos lo consiguen.Pero lo que aún resulta mucho más complicado es intentarlo.

Y aquella persona de sexo indeterminado y características desconocidas fue cobarde, y no cumplió su propósito, falló, como muchos y muchos otros. Día tras día, tras otro día, meses y años sin saber que contar tienen sus claras consecuencias para todos. Qué inconscientes somos al infravalorarnos de esa manera.

Y como empezó terminó, se difuminó, terminó de palpitar como los burbujeantes rayos de ese sol del último verano que terminó justo al empezar Septiembre, como los últimos golpecitos de un corazón exangüe, su corazón. Y fue todo así, tan simple ,que casi no fue nada. La historia del ser humano que nunca fue escrita, porque nunca nadie la escribió. Nunca nadie se atrevió a ser tan valiente.

Mientras, muchos amaneceres, tardes, personas, han muerto y nadie las recuerda, canciones de otros tiempos que ya nadie canta. Todo porque los sueños a uno a veces no le importan demasiado. Todo porque al final siempre hay una excusa, y el sol, siempre, deja de brillar aunque una vez lo hizo. ¿Acaso a alguien le importa?

sábado, 11 de septiembre de 2010

A day in the life





A veces las cosas más absurdas nos hacen llegar a no menos estúpidas conclusiones. El autobús, lugar ideal para evadirse de una humanidad apiñada desagradablemente, es también el sitio idóneo para escuchar música e ignorar todo lo demás, de un modo mágico. Prescindiendo de absurdas canciones rítmicas acordes con el ritmo de la ciudad, es más agradable escuchar esa música que te evoca tantas cosas, y te ayuda a obviar la absurdez humana que te rodea, y que tienes dentro, pero que es tan difícil pasar por alto.

Lejos de querer ponerme profunda- cualidad de la que prescindo absolutamente cuando me pierdo en pensamientos- oía "help" mientras he empezado a divagar sobre cosas muy raras. Razonaba extrañamente lo cierto de esa canción, que lejos de ser deprimente es muy alegre, con un contenido que precisamente no produce risa. Y es verdad, lo necesitados que estamos todos de alguien a medida que pasa el tiempo, y lo cagados que estamos de la vida, mientras intentamos aparentar lo contrario. El ser humano sufre, y lo disimula, como si estuviera mal visto, como si no supiéramos que el resto de personas lo pasara mal y tuviéramos que jodernos y aparentar felicidad a cada minuto aunque todo vaya mal porque hay que hacerle la vida fácil al de al lado. No es que ésto tenga mucho que ver con la canción, pero cada pensamiento hilvanado parecía ofrecer claridad sobre lo que vengo pensando tanto tiempo. La sobrevalorada sociedad que ensalza a los fuertes y relega a los débiles deprimidos a la muerte social porque ellos no se esfuerzan tanto como el resto en aparentar, mientras sin embargo nuestra música dice lo contrario. Cómo si nosotros no supiéramos que los demás también tienen días malos y que se encierran muchas veces en caparazones gigantescos, cómo si alguna vez fuéramos a conocernos todos. Por qué la mayoría de nosotros tiene tanto miedo al resto?¿ A dejarse conocer mientras sin embargo luego con canciones tristes y míticas nos sentimos todos identificados y nos unimos enormemente? Siempre he sido algo así como una especie de friki de la música que tiene pensamientos demasiado extraños. Al final todo se quedó en un alegato pasado, dadas las circunstancias de mi última y accidentada semana de debilidad.

Pero al rato ha sido peor, porque me ha dado por pensar en "Precious", algo estúpido porque no tenía nada que ver, ya que en realidad sólo buscaba ejemplos de cosas absurdas y me ha venido ésto, aunque pueda resultar un elemento cómico, supongo que todo tenía que ver con la deprimente vida humana. Como vivimos en una sociedad -término repetido y que me repatea- audiovisual todo nos entra por los ojos. Como esta película trata sobre las desgracias de una persona obesa mórbida que además tiene la "desgracia" de ser negra y sufrir malos tratos, gana un Óscar. Pero la falsedad me molesta y ya os puedo asegurar que si ésto pasa en la vida real nos importa una mierda, aunque seamos muy comprometidos a la hora de ver historias sobre desgracias ajenas que no tenemos que comernos ¿concienciándonos? sobre como va el mundo. Os puedo asegurar que si vemos a una persona de tamañas dimensiones en el autobús o primero nos da la risa o hacemos un chiste al que tenemos al lado, somos así de cabrones, aunque nos encante la película ( doble rasero) Los protagonistas de películas son siempre antihéroes- salvo casos contados- que nos encantan, arquetipos que sin embargo no vemos en la vida social, dónde el Quarterback siempre gana al pardillo que queda traumatizado de por vida por las palizas de los recreos (Ejemplificando absurdamente)o por los insultos o poemas ridículos que sin venir a cuento- véase mi caso- te amargan la existencia. ¿Acaso es justo? Podrían hacer una película con todas las desgracias que he pasado en mi vida y sin embargo en la vida real seguiría siendo un ser anodino que no llama la atención por nada, como todos los demás.




Lo último que puedo recordar es que ha sonado una canción de los Monkees y he tenido recuerdos raros de cosas que jamás existieron, así que he dejado de pensar, de criticar mentalmente. ¿Cómo sería mi vida en una película o qué clase de serie protagonizaría? Quizá y a pesar de todas las cosas, una comedia con tono melodramático, lo mejor es la ambigüedad, me encantaría ser algo así como Howard Wollowitz, yo siempre he sido igual de salida con los hombres. ¿Cómo sería mi canción? Probablemente lenta y nostálgica, muy distinta de "Help" aunque me encante. Quizá lo que necesitamos no sea identificarnos con lo que oimos, sino huir precisamente de eso para no acabar como yo, dando vueltas a temas raros e inconexos. Quizá lo que necesite sea dormir. Sea como fuere, a partir de ahora intentaré que ésto sea así, abrigar ideas excéntricas que alimenten el blog. Mejor escribir que nada.

Somewhere





Cuándo menos te lo esperas encuentras una ilusión, es inevitable, nadie vive con los ojos cerrados toda la vida porque al final siempre hay cierta curiosidad por saber cómo es la luz. Todos estamos preparados para sufrir y aunque nadie nos enseñe, mentalizados para lo peor, nunca somos conscientes de que una vez en el fondo, solo queda subir a flote.

Yo tardé en subir, lo reconozco, ni siquiera creía que fuera posible. Pero aún aquella noche, agarrada a aquel licor, con el alcohol recorriendo mis venas y el regusto amargo de una traición que no dolía en absoluto, pude ver que era verdad lo que decían.

Tantos miedos, la inquietud, tanta tensión metida a presión en un cuerpo tan pequeño tenían que salir por algún lado, aunque hubieran tardado. Y es que mi ilusión era pequeña y mi orgullo después del tiempo se había vuelto minúsculo,como mi dignidad, mi estima-Solo necesitaba un empujón, una pequeña caricia para empezar a dejarlos moverse. No sabía que estaba así, sola a pesar de todo, y sobre todo tan necesitada de algo que parecía no llegar, hasta darme cuenta en aquél momento de que necesitaba de ese tacto hasta temblar. No era amor desde luego, solo ilusión materializada en una de esas almas gemelas que a veces dicen que encuentras. Pasan una vez y luego se van, y si las fuerzas dejan de serlo. La magia surge de la casualidad.

Aquella noche me disfracé de otra persona. Quizá no me disfrazara y estuviera allí dentro, fuera una "Yo" muy escondida que había dejado de ensayar por un momento el papel de una vida, pero allí estaba. Quizá solo era parte de ese proceso que llaman "crecer" y a veces aún mayores nos empeñamos en parar.

Aquella noche no era yo, sino el alcohol que devoró mis complejos y me tragó entera, dejándome desnuda. A la luz del halógeno intermitente, no era una persona, más bien un simple alma que vomitaba vitalidad y se llevaba toda la atención de la que había prescindido durante tiempo. Desde luego allí había algo, alguien, debajo de todo ese montón de miedos, que desaparecían con aquél líquido milagroso de la verdad, que hacía olvidar absurdas reglas sociales, gustos, complejos y nos devolvía a todos a una misma condición sincera.

Cuándo abrí los ojos ví todo lo que me había perdido. Sólo hacía falta un pequeño golpe de suerte. Un beso, aquél beso. Todo ha cambiado desde entonces.

domingo, 27 de junio de 2010

Max

Franz observaba sus pies colgando en la parte trasera del camión, que rebotaban armoniosamente con el traqueteo del vehículo. Parecía alegre,jovial pues lucia una hermosa sonrisa y no hacía más que garabatear lo que parecía una especie agenda con dibujos curiosos, aunque a su lado Max no parecía entusiasmado con el rumbo que habian dado los acontecimientos.

-Piedras, miro las piedras. -Dijo de repente sin levantar la vista del sitio-. Y aunque nadie le había preguntando, la profunda mirada marrón del joven escritor, asediaba claramente su nuca. Era difícil no percatarse con unos ojos de semejantes dimensiones.

Franz acabó su botella antes de decir nada, pues aunque cualquier persona en su sano juicio hubiera preguntado algo sobre aquella cuanto menos curiosa afirmación, este conocía a su amigo y sabía que antes que todo prefería el silencio, aunque no tanto claro como soportar aquellas desafiantes miradas indecisas. Qué amarga estaba aquella cerveza.

-¿Tú Crees que... a Lara le gustaran las visitas? Vamos, si podré ir a verte -Dijo de repente con indecisión, apurando un pequeño sorbo. La evidencia de que jamás pisaría Praga, resonaba duramente tanto en su mente como en el pequeño cubículo en movimiento-

-Pero...Max..por supuesto. A nadie en sus cabales no le gustan, ¿Qu´w voy a hacer yo en una ciudad mezquina sin ellas? No tendría derecho a decirme que no.- Dijo intentando quitar hierro al asunto, cuando resultaba imposible. Lara alegre, dispuesta,amable, siempre atenta, no permitiría las visitas de aquel individuo zarrapastroso y conflictivo, con ideas medio crueles. Si él fuera ella, le mantendría bien a raya. Desgraciadamente para todos, la vida estaba hecha de escalas, preferencias, jerarquías. Siempre hay un momento en el que elegir. Max solo intentaba despedirse a su forma, ya había pasado su turno. Como cuándo pasas página.

-¿Recuerdas cuándo nos vimos por primera vez, Franz? Estabas en un banco del colegio, escribiendo todas aquellas notas, dibujos tenebrosos, ajeno a la vida que había a tu alrededor, todo en tí resultaba pretencioso, hasta esa aureola escalofriante tan bohemia. Siempre supe que eras diferente. Ahora mírate...¿Cuánto ha pasado? ¿Veinte años? Sigues igual, con ese aspecto soñador, tu mirada perdida en el infinito, tus cuadernos con notas. Por fin has cumplido tus sueños.

- Yo ya me habia fijado antes. Fíjate, todas esas marcas son de aquella epoca. Qué poco apego tenías a la vida, por aquél entonces, -sonrió ocultando viejas heridas, como si nunca hubiera dolido. Nadie podria entender la significación de aquella exaltada amistad, que habia retenido en el mundo a Max durante decadas despues de tantos fallidos intentos de muertes absurdas. Nadie al menos sin un amigo en las mismas circunstancias. "Tendrás suerte tu tambien, compañero."


El traqueteo aminoró, y el destino, su destino antes borroso, se veía en la distancia. Los frascos de botellas vacias yacían en el suelo como cadáveres abandonados del pasado. El conductor seguiría su camino, con Max dentro.

-Solo para emergencias- dijo Franz, soltando un sobrecito de contenido desconocido en la magullada palma de su amigo y bajó de un solo salto, sin dudar ni mirar atrás. ¿Sabes que te echaré de menos, verdad?- En la mano derecha, un dibujo. Dos personas que ya no existían. Más que tiempo habian pasado vidas desde aquel momento. Ya no eran los mismos.

-Más que a nada.- Contestó su amigo, aunque no se oyó- y arrugó el papel con fuerza. Y a la vez que su amigo se ponía un ancho sombrero, el vehículo se empezaba a marchar poco a poco, sediento de nuevos destinos, hasta que la figura de Franz no fue poco más que una mota de polvo al final del largo camino. Pero al menos se habian despedido como era debido. Uno no le dice adios a un amigo todos los dias, asi que..¿qué mejor acto que acompañarlo y recordarlo por siempre así, eternamente joven, como aquel escritor de ojos vivarachos e ilusión incontenible?. Sabía que lo suyo con Lara no duraría, aunque no sería el quién rompiera su ilusión, sino los años y la rutina, como en todos los casos.

Pasarían décadas, quizá, muchos años hasta que volvieran a verse. Pero no hubo obra de Franz que no llevara el nombre de su amigo, en todo personaje principal o secundario tendría espacio aquel buen hombre. Tiempo después ya muerto, puso su nombre a todos y cada una de sus grandes creaciones, pues nunca se arrepentiría bastante de darle aquel sobre y no volverle a ver. Le habia dado lo que más queria.

Con el tiempo, sus nombres se borraron, con la historia. Ya nadie recordaría a aquel escritor frustrado ni a aquel suicida de fugaz nombre que parecia una cometa errante, siempre perdido, solitario y triste, pero a ellos les daba igual, habian emprendido un nuevo viaje. Alli en otra vida, buscaban nuevos horizontes, con errores aprendidos, se les habia dado una segunda oportunidad. Aprovecharian.

viernes, 25 de junio de 2010

When H. Met Bobbie













¿Y si un día te dicen qué vas a conocer a tu ídolo? Lo primero que pensarías es que si no es imposible porque hay una probabilidad entre millones, como muchos son los habitantes de la tierra, después supongo que te daría igual, la gente subestima ese tipo de cosas porque no son primordiales en tu vida y no suelen pasar, es decir..¿Qué más te da -dicen-o porqué dedicas parte de tu vida a pensar en una persona que no existe para tí cuando hay cosas más importantes? Pero yo nunca he sido de ese tipo de personas y de hecho he malgastado miles de ensoñaciones absurdas en personas imposibles y cientos de neuronas que no volverán, pero es así, supongo que para mí, esas absurdeces nimias son importantes, qué viva la frivolidad y el gusto que producen las cosas banales e intrascentes que no te dan miles de quebraderos de cabeza.

Recuerdo un tiempo, antes de que el indie fuera un fenomeno de masas -o quizá si, en ciernes-y de que franz ferdinand fueran los reyes de esa pequeña secta de borreguillos con playeras de lona y sin un ápice de personalidad, cuando empecé a fijarme en un chico, a decir verdad uno de tantos, un tanto inalcanzable e irreal.

Bob Hardy, con entre medias un nombre de lord inglés, era un bajista escocés, gordito y rubio cuál querubín que tocaba en un grupo que me robaba muchas tardes de entretenimiento, y con el que fantaseaba a menudo embutido en una cabeza de tiburón, tal y como reflejaba aquella instantánea kodak tan molona que aún conservo grabada en el recuerdo. Si, Bob Hardy era probablemente el mejor tío sobre la faz del planeta, pero desgraciadamente y como siempre suele suceder, era imaginario, es decir si existía sí no era como esos amigos imaginarios que tenía John Nash, pero existía de esa forma, única y exclusivamente en mi marginada, en mi irreverente y fantasiosa imaginación. No os podríais imaginar la cantidad de veces que pensaba en el, que imaginaba el día en que nos conoceríamos, es decir, un hecho muy probable entre mí y un tipo poco anónimo del cotarro musical inglés, pero así era: En un autobús, en un bar, en una calle de Escocia, en una cama no porque el chico tenía un encanto tímido que revelaba alguna parte de su anatomía, pero de tantas formas... Tantos y tantos patéticos pensamientos que se hubieran podido invertir en cosas más valiosas, y que sin embargo estaban ahí, eran importantes, eran eso, un puto placebo, vive tranquilamente e imaginate cómo será el día en que conocerás a esa estrella del rock, si, probablemente te la tirarás y será tu Pete Doherty, calcado, la mente humana es frívola y poco romántica. Pero ualquier cosa con significado en tu vida de una y otra forma, siempre es importante, hace ilusión, conforma el pasado. Robert era guay


Y un día, a decir verdad un apático día nada extraordinario, llegó la noticia: Iba a conocer a Franz Ferdinand, o lo que es lo mismo teniendo en cuenta mi nivel de fanatismo de la época, el grupo que más oía, la foto de mi carpeta, el retrato de detrás de mi móvil, los cuatro nombres más pronunciados de todos los tiempos, los Ewan McGregor del scottish rock and roll. ¿De verdad eso podría pasarle al ser más gafe de la tierra? Pues sí, el mundo ya me había quitado demasiado, ahora tocaba premiar, con algo banal pero contundente.

Y las horas previas temblaba, y los minutos de antes y los segundos me había convertido en otra persona, pero cuándo entré todo se paró. Recuerdo que solo veía aquella mata de pelo ensortijada y dorada que cubría las ojos más blancos de la historia de la humanidad, como si no fuera una persona normal y estuviera muchas escalas jerárquicas en importancia por encima, en madurez, belleza...en todo ¿Y qué sería yo para él? Una más de muchos trámites a cumplir, de esas locas que se llaman fans que sin pudor son capaces de entregarse a cualquiera, que el peso de la fama es eso, un peso, un coñazo verdadero que implica enseñar los dientes -blanquecinos impecables- a la primera payasa que se te cruza, pero bueno, para esa en concreto era un ser importante.

Pero cuándo le vi darse la vuelta, eso no es precisamente lo que pasaba por mi cabeza. No pude reprimir aquella frase instantanea y manida de admiradora barata, "Eres mi favorito" dije con un estúpido inglés de parbulario, y el mundo por un instante fue más real, la imagen, la instantánea, sus mejillas rosadas.

Todo aquello me reveló que la verguenza que siempre imaginaba en los encuentros casuales de mi mente era real, que era un tímido nato, y por su aspecto un soñador bohemio poco conformista con las exigencias de ese estúpido mundo de famosos y fanáticos, nadie cambia por hacer lo que le gusta. Tantas y tantas horas imaginando como sería, para que al final, fuera infinitamente mejor. Y pensar que de todas las personas que hay en el mundo, miles, millones, infinitas, tuve la suerte de verle a él, al osito Robert Byron Hardy. Tantas tardes, noches, mañanas de gloria con su imagen en mi retina...

martes, 22 de junio de 2010

Air


Todos los dias la misma sensacion mezcla de miedo, cansancio y desesperanza, que se repiten inexplicablemente, el sabor de la rutina y el autoengaño que incendian un paladar sediento. No es normal tanta ansiedad, tanta angustia, tanto dolor acumulado en un recinto tan pequeño , no es normal no saber equilibrar, calibrar,buscar el punto exacto que de un pequeño respiro a tu atormantada alma. Pero no importa lo que sea normal, no ahora.

Pero la gente no te comprende, y tampoco buscas comprension, desde lejos se ve todo de color diferente y profundizar a nadie le interesa. Sabedora de tu exito, -un exito poco buscado- lo sabes, nada eso te importa cuando todo esta del reves y tus propositos son otros,pero el mundo solo vera tus quejas poco fundadas, banales, el mundo exige gravedad, muertes, panico, destruccion. Calla pues hasta tener un motivo real que camufle tus inquietudes, a nadie le importa, cada uno tiene sus propias heridas abiertas.

Sueña, sueña, eso se te da bien porque te lo han inculcado desde siempre. Consuelate recopilando ensoñaciones baratas que ayudan a que se nuble menos el alma. Olvidate, abre los ojos. Aunque el consejo resabiado se resista a aposentarse en tu entendimiento, no imagines lo que seria cuando aun no has conseguido siquiera ser.

Lucha, eso si, por abrir los ojos y sacar los demonios fuera, por reanimar a tu alma, por exterminar un panico que de poco servira cuando no haya mañana y de poco haya servido llorar.

Olvida, entiende, busca dentro y encuentra.

No, no hay salvacion, solo pequeños descansos, pura autoproteccion. Y que mas da si al final estamos todos condenados.

viernes, 14 de mayo de 2010

Dear friend.

Mi mas querido amigo:

Hace tiempo deje de buscar para ti un nombre con el que definirte, la nada que me evoca la ausencia de aquella persona tan querida para mi es demasiado grande como para encontrar una palabra sonora que describa semejante dolor, pero no puedo desaprovechar la ocasion que me brinda mi actual estado de animo, ahora que me encuentro mejor,de escribirte unas lineas, lineas que espero no den lugar a reproches o penurias, ya que desde luego no adornan en absoluto la prosa estos dias.

La ultima vez que te vi, llevaba demasiada prisa, no me detuve demasiado, otro gallo hubiera cantado si hubiera sabido que pasaria tiempo despues. Supongo que era uno de esos dias absurdos en los cuales a uno le da por crecer demasiado deprisa, o creer que crece,y creerse lo que no es, un ser con madurez bastante como para juzgar segun que cuestiones-supongo que alla donde estes, tambien existan dian de esos- esos en los que olvidas que intentar llegar a los sitios antes que a los demas a veces no suele resultar bien, porque olvidas observar detenidamente lo que discurre a tu paso, pasos entre los cuales a veces resbala un amigo al que no volveras a ver, por mucho que llores, reces o intentes retroceder en el tiempo.


Pero bueno, te guardo en un recuerdo muy concreto, ahi no te pierdo de vista.¿Sabes? Nunca antes lo habia admitido, pero no hay dia que pase que no me venga a la mente nuestro fugaz encuentro años atras, desnuda la verguenza de la pubertad que daba sus ultimos coletazos una noche tibia. No habia sentido tanto afecto desde quien sabe cuando, un afecto mas que liberador del que sin embargo me vi privada sin razon aparente un dia como otro cualquiera tiempo despues, cuando de repente un inmenso vacio de imposible final se abria paso ante mis ojos. ¿Quiza debemos agradecer que al menos hayamos tenido la oportunidad de saborear la plenitud de la felicidad por un momento? Eso es un misterio.

Reconoceme al menos, que es duro afrontar,despues de decidir que a ti, solo a ti, entregaria hasta la ultima de las verdades a las que daba cobijo mi torturada mente, que la vida me volviera asi la cara sin ninguna ezplicacion. Otra cosa que ya jamas nadie podra explicarme, nunca encontre ningun error, tal vez solo el de dar para recibir algo a cambio. Pero el tiempo que es sabio consejero , me revelo por casualidad que aunque quiza entregarse de una manera tan plena a un ser humano no resulta bueno, tampoco lo es arrepentirse de las decisiones firmes y premetitadas que nacen de lo profundo del pecho, ¿Que lugar mas seguro para ocultar lo que mas queremos?


Y es triste, pero que facil es para nosotros los seres humanos, compadecernos o sentir afecto por nuestros similares cuando han muerto o no van a volver, cuando han desaparecido misteriosamente. Somos demasiado misericordes con todos esos desperfectos del alma humana que se exteriorizan en forma de orgullosos defectos y enmascaran nuestros fracasos que el tiempo convierte en remordimientos imborrables. El hombre, demasiado idiota, demasiado fragil, poco soporta.


Y te recuerdo, dia si, dia tambien ¿Por que negarlo ahora que ni siquiera puedes oirme ni verme?Es una ventaja de la muerte, que no solo nos vuelve mas humanos, nos hace sinceros y misericordiosos. El daño que me hiciste fue tal, por ser proporcional al sentimiento de ridiculo nombre que por desgracia ocultaba bajo millones de capas de negacion.

Pero te perdono, aun a pesar de todo -prometi no reprochar me recuerdo- porque fuiste capaz de lo peor, pero tambien de lo mejor, no vamos a recordar solo lo malo, resultaria pura autodestruccion. Y aunque al final la cosa resulto insostenible, esa razon sin embargo nunca fue lo suficiente buena como para enturbiar nuestra inexistente despedida, no hay nada en la vida que lamente mas.

Y aqui cada dia, en la tierra de los vivos que no lo son tanto, porque sobreviven huyendo a la ausencia de los que se revelan ya imposibles, te echo de menos. Si de verdad las almas que no son justas pagan por sus pecados, nos veremos en el infierno. Aqui todavia queda mucho que atravesar.

Te quiere, tu amiga.

jueves, 13 de mayo de 2010

A.




La mayoria de personas nunca habla de sentimientos por temor a revelarse a si mismo, y a mi, que desde mi mas tierna edad no me ha faltado impetu a la hora de escribir hasta la mas nimia de mis aseveraciones lo cierto es que eso me ha confundido notablemente.

Hace tiempo pensaba conocer el amor, una absurda contradiccion si tenemos en cuenta que por conocer aludo mas a un sentido etimologico que ontologico, pero lo cierto es que yo sabia hablar, escribir, reflexionar durante horas y dar sentido y respuesta a todo aquel que me planteara todo lo relativo a esos curiosos rituales previos al apareaniento que jamas pensaba podria hacer mios, hasta que me toco enfrentarme de pleno a todos ellos como si de un estudio sociologico me tratara. De aquellos entonces no solamente era una pedante en potencia, tambien me quedaba demasiado que aprender.

Al principio todo fue pura impaciencia, impaciencia por no poder saciar las espectativas sociales de tener un status mas que consolidado pasados ya casi los diecinueve años, por rellenar los supuestas bases ficticias impuestas por miles de peliculas edulcoradas y mas bien pateticas, por no comportarme como aquella manada de hormonas que por aquellos entonces poblaban parte de la dehesa castellana y que me llevaron a querer buscar lo idilico en intentos frustrados de personas poco idoneas para mi particular y absurda cruzada elevado al grado de tragicomedia sin sentido. Solo tres intentos y dos mitades fueron suficientes para que en parte me apercibiera de que no solo de pan vive el hombre, y que a falta de pan buenas son tortas, precisamente las que a mi me sobraban despues de aquellas humillaciones varias y desgracias pasadas.

Pero el tiempo pasa, aunque la experiencia no por ello ayuda mas, y trascurridos algunos años de los reiterados experimentos, mi sistema limbico poco inmune a las influencias de los fragmentos dañinos de peliculas, novelas, canciones y recuerdos de amor pasional que el tiempo y los demas habian ido inculcandome desde mi mas tierna edad me volvio a jugar una mala pasada, convirtiendome no solo en una de las hermanas secretas de Emily Brontë que dedicaba miles de pensamientos y paginas al amor ideal, -aquel del que todos escriben pero del que nadie habla con sinceridad-, sabedora de que despues de todo encontrarlo iba a ser cuestion mas que de suerte, de probabilidad, sino en una especie de predicadora de sus virtudes y efectos balsamicos. Eran buenos tiempos.

Y no fue por buscarlo poco, que al final lo encontre, mas que por casualidad por descuido, entre dependencias afectivas traducidas en encuentros ciberneticos furtivos y multiples necesidades fisiologicas que no solo idealizaron mi concepto de aquella cosa absurda, sino que con el tiempo me obligaron a aferrarme a el con fuerza como si de la unica cosa sobre la faz de la tierra se tratara, tonta de mi. Y es entonces cuando por inercia casi, descubri porque la gente no habla de esas cosas, porque no se abre a los demas cuando el dolor que provocan este tipo de relaciones en algunos casos es insufrible e incomprensible, porque en el mundo suceden tantas y tantas cosas raras por amor. Poco hablar me habia llevado a un basto desconocimiento y a una razonable confusion que abotargaba mi razon. ¿Si querer es esto porque hace tanto daño? ¿Realmente hay un manual que pueda explicar paso a paso nuestro absurdo proceder?

Y entonces entre en trance durante dias, pues no es facil ver morir uno de nuestras mas aseguradas verdades reducida a un mero idolo de oro, y en esa fase me sigo encontrando, desde quien sabe cuando. Y a veces pienso un rato, me evado y hago autocritica,y aunque por mas que piense no hay solucion que valga echo de menos todo lo anterior, la inseguridad, el misterio, el miedo a lo que puede pasar.

El hombre sufre igual, cuando tiene algo, cuando no lo tiene o lo quiere, cuando deja de tenerlo, asi que al final todo es igual, ese estupido y absurdo sinsentido sobre el que no merece la pena investigar, solo experimentar, una vez y otra, y otra. Al final seremos inmunes. Palabra. Si hay que sufrir, al menos que sepamos por que es.

miércoles, 12 de mayo de 2010

C.

Al mirar aquella personita enjuta y liviana no logré intuir las formas del pasado, las cicatrices del ayer que tanta vida daban a su rostro imperecedero, que sin embargo, hoy imperceptibles habían optado por difuminarse hasta crear un nuevo tapiz diferente y una nueva persona que casi no podría reconocer. No era la misma,resultaba diferente, porque es bien cierto que el tiempo logra convertir al más pintado estos tiempos extraños, el tiempo y sobre todo la enfermedad, el sufrimiento y todos los males del mundo que siempre aquejan a quién menos tienen que aquejar, aunque a estas alturas del cuento, hablar de las injusticias del mundo resulte innecesario y manido después de tantas y tantas historias trágicas.

Cuando la ví, andaba tirante -pero andaba,otros se habrían rendido-, achaparrada, embutida en un abrigo beige, casi accionada por el impulso de unos suspiros que bien hubieran podido levantar su cuerpo de tela y elevarlo al cielo sin necesidad de oración, pues las penurias de tantos y tantos años habrían conseguido santificarla doblemente.Y aunque tenía la cara lavada a conciencia, su rostro supuraba soledad e impaciencia, una impotencia y una angustia solo perceptibles para el observador espectador que se percatara del ligero parpadeo de sus ojos y de su tono de voz, que se escapaba entre silbidos de viento y se alejaba bastante del chirrido potente que desde que tengo uso de razón, creo recordar imperaba en nuestra casa. ¿Un mundo que consiente eso, no es menos mundo?

Pero lo desconcertante de todo aquello,de aquella aparición, no fue sin embargo lo que vi en su rostro extraño, pues al final no me resultaba en absoluto desconocido-seguramente a ella tampoco después de acompañarme los largos meses de mi vivencia, entre esfuerzos sobrehumanos y desafortunados incidentes-.Lo desconcertante eran nuevamente los efectos de mi mas despiadado enemigo, que avispado no dejaba de declararme una eterna guerra sin ningún final, que entretejía entre sus argucías, un nuevo plan despiadado, dirigida a quién menos debía, consiguiendo de nuevo en mí ese mismo efecto, el miedo mundano, sobrecogedor,despiadado y frío, pero sobre todo mordaz que calaba todos y cada uno de mis huesos.

Lo peor, lo más injusto, es que C.- Que así se llama- , bien podría haber sido una heroina de guerra de haber sido retratada en una novela,o quizá más bien la protagonista de alguno de los más importantes acontecimientos históricos, una revolución o un descubrimiento notorio, una Marie Curie, una Greta Garbo, pudiera haber sido todo si la suerte pudiera sonreirnos a todos a la vez, pero como no puede, ahora solo es una persona enferma de rostro pálido y ajeno, como otras muchas, enferma después de tanto, pero también y para colmo, después de tantos.

E imagino que no se de excesiva cuenta o que no lo piense,supongo que a veces se pare por un momento y diga ¿Para qué?, siempre prefirió disfrutar con lo puesto ¿ Qué puede importarle a quién tan poco tiene todo eso? Las mejores personas no son las que más quieren y más logran, sino las que se conforman con poco y con ello logran recorrer un camino sembrado de escollos que además es más difícil de lo habitual, y en eso desde luego ella es especialista. Todo eso es lo que convierte al ser más humilde de la tierra en un corazón enorme, del tamaño de un baobap, aunque el tiempo haya decidido resecarlo.



Y ¿Dónde dejaba todo aquello aquella sonrisa? ¿Su andar ligero, su hablar del populacho barriobajero y entrañable? ¿Su obligada ignorancia y su inteligencia escondida detrás de millones de años de trabajo forzoso? ¿Acaso iba a arrebatarme todo eso una vez más y a esconcerlo de nuevo detrás de un disfraz desvencijado? Quién sabe ya.

Y es que al final de todo no nos queda nada, la esperanza o rezar a lo imposible, pero ¿de qué sirve rezar a los que bastante han hecho ya? Al menos debería haber un cielo para las injusticias,de almas perdidas y destartaladas, solitarias,y frías de tanto tiempo sucumbiendo ante la intemperie en la tierra de los desamparados. Al menos y como consuelo por lo peor, debería seguir quedando esa sonrisa, el corazón de baobap, la vitalidad y la energía y no un amargo rastro sin sentido.

La suerte a veces no sonríe y nos vende a la muerte, entonces es cuándo debemos darlo todo por perdido, porque las almas ya no lloran.

martes, 27 de abril de 2010

¿Y ahora?



He llegado a la conclusión de que no soy capaz de querer. ¿Acaso sabías que el dolor que soporta el alma en esas ocasiones -amores, desamores, algo fingido sin corresponder-, es proporcional a la pena por la soledad que son capaces de sentir los cuerpos lánguidos? ¿Y acaso importa? ¿A quién le merece la pena sufrir por algo temporal?

Y aquí estamos, tú, yo, tu de nuevo con tu nombre inventado,como el personaje que creé para ahuyentar mi fingida soledad,con el que quizá en algún momento pensé que lograria engañarme,cosa que no logré ni por un instante. Pero aún mi mente, el lugar donde anidan todas mis falsas esperanzas -es curioso el comportamiento del ser humano- trata de ahuyentar posibles fantasmas del futuro con un vano autoconvencimiento de lo que jamás sucederá, creando historias de mentira que de existir solo harían que tener un nefasto final.

Pero ¿Sabes qué es lo cierto? No es que tú seas moralmente superior, o que mi lado irracional esté mucho más desarrollado, que también puede ser, es sólo que ella va mucho más allá, no se deja retener por los parámetros de lo socialmente aceptado, por lo humanamente necesario. ¿Qué reir es necesario? Por supuesto, pero llorar también, de otra manera resultaría imposible ahogar nuestros temores e inseguridades.

Y lo cierto es que ahora resulta imposible identificarnos, tú lo negro, yo lo blanco ¿antes? casi hubiéramos podido pasar por una misma persona. Y mientras mi mundo languidece, por una decisión mal tomada, por un temor insondable, por una soledad vana, mientras mis ideas mueren, abocadas al purgatorio para expiar todos sus males. De nuevo en algún momento, reinará la calma.

domingo, 25 de abril de 2010

A tí







Cuánto más lo piensas más raro se te hace. Aquello que antes estaba aquí,lo que más querías, de repente se ha esfumado silenciosamente. Y no hay cielo, no hay infierno, no hay nada. Lo único que queda de repente es un gran vacío repleto de bruma gris. Sólo el tiempo te hará ver lo que te falta. De momento recuerda lo que te dije, el alma jamás se desvanece, sigue despierta mientras los demás podamos recordarla. Ahí siempre sabrás donde encontrar tu ilusión.

Time





Me gustaría que el tiempo, por un momento dejara de ser tan cruel. Que arrancara de cuajo toda mi esencia y dijera: "Ya no eres lo que eras, eres lo que serás" y con un golpe sordo cerrara la puerta del pasado. Entonces mis ojos, surcados por todas las lágrimas que existen en el mundo entero dejarían sin abastecimiento a las demás cuencas, despejarían mi vista y por esa,solo por esa vez, verían que han estado desde siempre apuntando en la dirección opuesta,pues el que mira hacia atrás solo encontrará un espejismo de lo que solía ser, y sólo el que dirige su vista hacia un horizonte más lejano, intuirá las formas que el tiempo le dará y una nueva perspectiva.Pero entonces probablemente, cerraré los ojos y todo habrá cambiado, o no, todo volverá a ser como la primera vez. Y es que sólo tiene agallas el que quiere, para muchos de nosotros, es más sencillo, vivir ignorando el cambio.

viernes, 23 de abril de 2010

D.


La muerte no existe, es la palabra que utilizan los cobardes para describir la soledad, es el hueco que deja la ausencia, el nombre propio del dolor por el que no le conoce nadie.

La muerte no es un lugar, no existe en ningún sitio, no se ubica en ninguna parte y nunca podrá encontrarse. No existe en mapa, brújula u horizonte lejano, es un espejismo más bien próximo, una mentira para enfrentar el miedo, una metáfora cruel. No es un sitio al que dirigir nuestros pasos, no es el destino de encuentro con otro ser, solo es una gran nada.

La muerte al contrario de lo que todos piensan está viva, arrastra el tiempo,confunde las almas,hace llorar a los corazones más orgullosos, reblandece incluso las entrañas mejor preparadas con su afilado aguijón. Se oculta igualmente porque aunque no exista, temerosa ha de desempeñar fríamente su papel, con mano firme y mirada vacía. Aunque los cuerpos exangües no la teman,el ojo humano no podría mirarla, tampoco podría verla.

La muerte es un recuerdo, que tiembla de pies a cabeza ante tu imagen. La muerte se confunde, viene y va. La muerte no tiene nombre, la muerte eres tú.

martes, 20 de abril de 2010

Dear Mum



Me hubiera gustado que estuvieras ahí, tanto, que la necesidad resulta imposible de expresar con palabras.

Fue distinto a aquella vez, ya me había pasado, desde aquél estrado pude intuirte Imaginé tus gestos, tu orgullo escondido debajo de una capa de maquillaje, tus lágrimas por el paso del tiempo, toda tu emoción,te imaginé e incluso pude sentirte real mientras tu fantasma, que revoloteaba por todos y cada uno de los pinchazos en mi estómago, no hacía sino recalcar tu lastimera ausencia. Hacía un mes llorabas, ni siquiera podías acompañarme a comprar mi vestido, pero ¿qué importa? ni siquiera supe callarme, como siempre.

Sin embargo de aquellas me resultaba demasiado fácil pensar en tí, no hacía demasiado tiempo. El abrazo de consuelo,el beso esquivo,el mensaje escueto cargado de preocupación y cariño,tu silueta, tu voz e incluso tu sonrisa, todo era tan fácil de imaginar mamá, que casi era como si estuvieras ahí todavía. Nunca jamás le damos importancia a las cosas pequeñas.

Pero esta tarde ha sido diferente a aquella vez, no me digas ni cómo ni porqué, no me digas cuándo la barrera de esa distancia tangible que nos separa se ha roto por un momento. Dicen que en los momentos de mayor necesidad uno se aferra a lo inimaginable.

Allí en el portón, aún a pesar de la excitación y el nerviosismo, de tantos y tantos pensamientos arrebujados, de palabras incomprensibles y letras retorcidas, he cerrado los ojos por un momento -calma, luz, por una vez- y te he visto sentada, o he querido verte, o me habría gustado tanto verte... Qué cruel pensar que aunque yo siempre te he fallado, tu jamás te has ido de mi lado, aún incluso en mi imaginación. Coqueta, sonriente, vital, sin rastro del horror de los últimos días, de la cruda realidad, golpeando mi mano has dicho;

"-Venga Elisa, que no es para tanto, ¡con lo lista que eres te vas a achantar!", Y aunque tú voz seguía un tanto quebrada, era la misma de siempre, solo que un poco más vieja, no en vano ha pasado ya más de un año desde que te fuiste. Me has dado mucha fuerza.

¿Te habría gustado verdad? Ya sabes, verme, era tu sueño. ¿Habrías estado orgullosa? Seguro que esa sonrisa que se ha dibujado en un resquicio de mi mente era real, de eso no me cabe duda, nada te habría gustado más, habrias disfrutado tanto con el momento casi como te habría entristecido, odiabas el paso del tiempo, pero al menos podrías haberlo disfrutado.

Y ahora no me queda más que echarte de menos, seguir llorando cada vez que necesito tu impulso, tu consejo, tu presencia para saber que todo lo que hago en esta maldita vida se dirige a algún sitio, a buen puerto, a un lugar que merezca la pena, aunque en difícil sabiendo que en ninguno de ellos estás tú.

Pero me queda tu recuerdo, tu fuerza de voluntad tu valor, ¿Cómo vamos a dejar que sean en vano? Y esos momentos, en los que aunque esté loca, te recuerdo, tal cual, nunca te valoramos suficiente. Te echo tanto de menos mamá.

domingo, 11 de abril de 2010

If tomorrow

Hoy puedo decir con la cabeza ridiculamente bien alta, que jamas- nunca jamas- he tomado una decision coherente en lo que llevo de vida. Siempre con el incesante "¿Y si no lo soporto?" en mente, el miedo ha cegado mi verdadera voluntad, relegandola a un oscuro pasaje de mi fuero interno en el que hoy en dia parece que ni siquiera existe, en el que hoy en dia ni ella misma se encuentra.
Pero hoy la he intuido, ligeramente, por primera vez. He sentido el pinchazo agudo de la seguridad del que actua correctamente, y por supuesto, la he dejado escapar como si nunca jamas hubiera estado ahi. He apartado cualquier vestigio de razon de mi entendimiento y lo he dejado pasar, como el que sabe algo a ciencia cierta que seria mejor no haber sabido nunca.
Porque lo cierto es que tengo miedo, de lo que venga despues, de si sera peor, de si lo soportare. Tengo mucho miedo, casi mas que el que podria soportar cualquier ser medianamente racional. Pero Lo cierto es que nunca jamas fui un ser racional, ni siquiera medianamente.
Y Se que el futuro puede ser malo, pero a dia de hoy, la cosa, no podria ir peor. Y las moralinas de quien dice que siempre se ha de pensar en presente, que hay que ser egoista y tirar hacia delante, que la vida sigue pueden estar muy bien, pero no suelen ser faciles de llevar a la practica, ni siquiera faciles de asimilar para las mentes turbias.

Quiza lo que necesite sean menos consejos, y mas empujoncitos, quiza el definitivo. Aunque ya llego a dudar, pues si despues de tanto batacazo aun no he conseguido avanzar...


PD: Las tildes de mi teclado han muerto irremediablemente

viernes, 9 de abril de 2010

You















Yo no creo en el amor ridículo, en las historias de cuento, no creo en los delirios oníricos de quién tras un desamor escribió el poema que conmovió a una generación entera e hizo llorar a otra después. Yo no creo en la muerte, la he visto de frente y su rostro no asusta, creo en el engaño y el egoísmo de quién retiene en sus recuerdos lo que jamás saldrá de allí porque no hay lugar en el mundo en el que exista ya ese concepto.

Yo creo en los abrazos que vienen después de la tempestad que ahoga las almas, en la vitalidad de los que se fueron y nunca se irán por la pasión que pusieron en su despedida , creo en tí a quién podría perseguir hasta la última calle del mundo sin importarme más, o en los besos, esos que nunca das porque tu orgullo te dice que es triste que duren tan poco y sepan a nada después de que has de quererte a tí por encima de todas las cosas.

Creo en los pensamientos coherentes que nunca salen a la luz porque profanarían la vanidad del mundo de la culpabilidad, en los defectos que detestas y sin embargo amas aunque nunca lo digas porque te hace sentir tan próxima, casi dentro del hondo pozo del alma que más desearías conocer, o en todas esas lágrimas que habrías matado una a una si así hubieran dejado de existir, en la lluvia debajo de la que te pasarías tardes enteras si pudieras volver a revivir aquella escena que sin embargo ya no volverá jamás

No creo en los "lo siento" jamás uno cambió el mundo, ni en las palabras, a veces pueden ser las peores enemigas y sobre todo no creo en vosotros, poemas y cuentos, placebos del alma atormentada. Después de todo, si te vas, no quedará más que un puñado de hojas arrancadas sin dueño, naufragando en el asfalto de piedra de un corazón arrancado de cuajo, y a todos ellos desde luego, el engaño nunca les hará falta.

domingo, 14 de marzo de 2010

De S. de su poder. De cómo se paró el mundo



Somalia no era un país, que era una niña con ojos de trigo,cuerpo de gato, y pelo rubio de camomila. No era como el resto de los niños, no tenía la cabeza ahuecada ni una abrumadora inocencia, pues mientras éstos correteaban por las calles de su ciudad, ella guardaba un tierno y revelador secreto. Y es que Siempre después de un anunciado destello fugaz, podía ver la muerte de los demás brillar sonriente en sus pupilas.Algo que por supuesto no podría contar jamás, ¿Alguien la creería?

Pero lejos de otra cosa, Somalia no tenía miedo. Sin retirar la mirada a ningún ser- incluso en los casos que pudieran resultar más dolorosos- logró ser la primera persona en anteponerse al factor sorpresa y durante años fue feliz, disfrutando al máximo de su secreto y tratando a los demás de acuerdo a esa pequeña virtud. Nunca tuvo un ápice de maldad, y aunque todos lo atribuyeron precisamente al hecho de que fuera una niña, lo cierto es que dentro de sí habían pasado años, o al menos los que tarda una persona en enfrentarse a las desgracias del mundo, -que a mi juicio en ocasiones, pueden ser hasta siglos-. No lo sabía,pero después de todo eso, era probablemente la persona más vieja del universo.

Después de tantas pérdidas anunciadas, había desarrollado un fortísimo vínculo emocional con el recuerdo, que le servía de consuelo en los momentos bajos y hasta cierta impasibilidad, quizá apatía,pues quién convive con algo, se hace inevitablemente a ese algo. Pero la niñez no dura siempre, y la inocencia y el despiste, se van sin avisar, y así la vieja-niña Somalia, se hizo grande, entre debacles y catástrofes, pero jamás un solo susto.

Pasados los años, un día de Mayo, -y digo Mayo como podría decir cualquier otro mes-, Somalia encontró, lo que podemos denominar de una forma cursi como el amor, mientras caminaba aviesa cerca de un tranvía, en una ciudad que podría haber sido cualquier ciudad del mundo, de no ser porque en ella se encontraba aquél ser, al que bastaba observar para sentir deseos de conquistar el mundo entero. Ella rubia como un rayo de sol, el con una zanahoria de sombrero. Tal para cual.

Después de mucho tiempo,desarrollados su cuerpo y sus instintos -más o menos perversos- se apercibió de que no todo en la vida era precisamente muerte y se entregó a los primeros placeres de la vida, tardíos pero no por ello menos culpables, y se olvidó de todo lo demás, descubriendo que las mariposas en el estómago no eran más que un eufemismo a la hora de definir el verdadero enamoramiento y la verdadera ubicación de los cosquilleos. Cosas del mundo de adultos al que se incorporaba de pleno.

La primera persona a la que no podía mirar fijamente a los ojos se llamaba Togo, y tenía 23- quién sabe si no fueran 30, 40 o 60 ¿acaso importaba?- y aunque fue algo que siempre atribuyó a un rubor inexistente : "De cerca las miradas son demasiado reveladoras" -Y tanto, pensaba yo en mi velado escondite- lo cierto es que por primera vez sentía miedo de conocer la verdad, tan sola como podría quedarse en cualquier momento en este mundo, sin aquel pelirrojo casi irlandés, al que ahora pertenecía moentras se apegaba fuertemente a su fingida condición de persona "normal".

Pero lo cierto es que aquello no podría durar siempre. Una noche, algo embriagada, entregada a lo que podría definirse como la fusión perfecta -Y no precisamente empresarial- un pequeño despiste la introdujo en la oscuridad de una pupila absorvente, que la llamaba a voces. Con su extraño nombre de País con el que pocas personas la conocían, -el resto se habían ido ya- la atrajo inevitablemente hacía la nada, con susurros lacónicos y malignos. Pero ahí no había brillos, ni guiños, ni trampa ni cartón. Una pupila, vacía, sin más.

Pensó por un instante en aquella frase de Shakespeare sobre la ceguera del amor, y sintió consuelo. Todo negro, oscuro, vacío e insondable. Fue probablemente la primera persona no solamente en ser la más vieja de la Tierra, sino también la primera en alegrarse de tener oscuridad a su alrededor. Pero como ya era la primera en muchas cosas, pareció pasar el detalle por alto.

Sintió alivio, respiró supongo como no lo habría hecho nunca y se rió. Prefería vivir ciega, era mucho mejor. Y con creces. Dónde iba a parar. Aquella maravillosa novedad era lo mejor que podría haberla pasado en su vida.A partir de ese momento podría mirar las estrellas sin ni siquiera levantar la vista al cielo. Qué bonito es el amor Pensó ella, pensamos todos -y entre gemiditos se acordó de lo que era amor, pero no lo era tanto- y el resto de espectadores curiosos se fueron sin hacer ruido. A nadie le gusta compartir hasta ese punto su felicidad.

domingo, 28 de febrero de 2010

The boy who knew too much


Aquella podría haber sido mi vida, de haber querido, pero no fue así. ¿Os podeís imaginar la impotencia de saberme dueño de mi destino y haber obrado tan fatalmente? Qué os voy a decir, supongo que todos hemos estado en esa situación en algún momento de nuestra errática existencia, y no es nada fácil.

Sólo me hace arrepentirme el hecho de que hubo un tiempo, en que habría podido cambiarlo todo sin excesivos remordimientos, un lapso temporal lo suficientemente grande como para hacer desaparecer todos los demonios de mi interior. Pero no fue así y me abandoné a la comodidad de no hacer nada, consciente de la imposibilidad de regresar al inicio tiempo después.Cuándo los sentimientos te ahogan, no hay vuelta atrás.

De aquellas era yo joven, enamoradizo y principiante, un compendio de vergüenzas y desvergüenzas y sobre todo traumas, catalogados como nocivos para el crecimiento personal, un lobo solitario y sórdido de gran talento. En realidad y aunque me empeñara, no era nada diferente al resto de mortales, no había ningún factor que me separara de la cotidianiedad, sólo alguien con más o menos habilidades, consciente del apremio, de la necesidad de exprimir hasta la última gota de su vida, pero alguien bastante común a fín de cuentas,muy común hasta para querer cambiar el mundo a golpe de tecleos en una vieja máquina de escribir. Demasiado novelesco y prototípico.

Sólo era diferente porque estaba solo, todo lo solitario que puede estar alguien que sabe que en cualquier momento, una de sus personas favoritas, la más querida y admirada, va a esfumarse sin previo aviso, como las pompas de jabón una tarde ventosa, que dejan un rastro invisible de lo que fueron, pero no por ello menos doloroso.

Cuándo alguien te notifica una noticia de esa índole, ya sea en buenas o malas condiciones, -en mi caso no podrían haber sido peores, cumplía yo unos diecinueve años- sólo tienes dos opciones: Llorar y volverte loco ante la crueldad que se torna tangible en un solo instante, o bien ignorar la realidad y vivir en una burbuja aparte. En mi caso, y como con el resto de las decisiones que he tenido que adoptar a lo largo de mi vida, elegí la burbuja, bastante más confortable de habitar y con un cierto regusto a autoengaño consciente.

Fue entonces cuando la muerte, un ser mezquino de dientes blanquecinos con un atisbo de superioridad, explotó brutalmente mi cuidadosamente resguardado refugio nuclear, sin demasiado esfuerzo. Quizá algunos acontecimientos sean peores que las bombas atómicas, y no requieren de individuo que las accione, aunque ya se sabe que está en la naturaleza del ser humano buscar culpables a todo.


Ya no era el individuo pálido y gris consciente de todas las desgracias del universo, tenía la mía propia, ¿Para qué quería más?, me limité a ser, a seguir siendo los restos que antes conformaban un esqueleto humano, movido a golpe de estímulos imaginarios. Le había visto las orejas al lobo.¿Y qué podría haber hecho yo? Estar ahí, apoyar, vivir la misma vida que hasta el momento, pero no fue así. Cuando te dan la opción de elegir, no suelen avisar de que tienes también la posibilidad de cagarla irremisiblemente. Supongo que es algo que va implícito, yo jamás me lo figuré.


Fue entonces cuando me instalé en un recuerdo, uno tras otro, tras otro más. Mis restantes vivencias comenzaron a apilarse lentamente debajo de decisiones tomadas demasiado drásticamente. Pero los recuerdos fueron sabios consejeros, me ayudaron a sobreponerme, a salir del paso y a no culpar al destino, intentar mejorar, a partir de ese momento.Desgraciadamente en la teoría todo es demasiado simple.

Ahora no se donde me encuentro. En algún lugar en el que contar esta historia no se me hace tan duro. Perdí a alguien importante sí, perdí a todos los demás también, me olvidé de que ellos también existían, aunque algún día estoy decidido a volver por ellos, sin que sea demasiado tarde, o eso espero. Y en este lugar cuento una historia. No conseguí cambiar el mundo, aunque el mundo una vez más me cambió a mí. Mientras todavía duelen las viejas heridas, aún por cerrar. ¿Pero qué quereís que os diga? solo soy una persona normal, y fuera de la burbuja, todo duele, y mucho. Aún así, merece la pena.

jueves, 11 de febrero de 2010

Lights will guide you home






Nubes cargadas de nostalgia, dolor de tripa, un café que en algún momento decidió aguarse demasiado. Prepara sin éxito su ascenso al último puesto de la mediocridad, pero sin embargo parece que aún no ha puesto suficiente empeño, no con ese dolor profundo de barriga, cualquiera lo intenta.

Lo cierto es que a pesar de todo, del café, del sueño insistente y la jaqueca, ha logrado algo, en lo de fallar a los demás podría llevarse una medalla de oro, y eso sin ni siquiera intentarlo, podría licenciarse ahora mismo sin poner demasiado empeño. Pero a pesar de su pusilanimidad y de todo lo demás, envuelta en disfraces de éxito imaginario, ha logrado salir del paso los últimos años, la desorbitante imaginación del que se encuentra desesperado por cambiar de vida, que le hace fuerte a ojos de los demás, mientras en su interior se desmorona lentamente.

Ha empezado a escribir, y de hecho la idea podría llegar a ser buena, pero la sombra del miedo al fracaso es demasiado alargada. Teclea, teclea incesantemente y borra todo al mismo ritmo, el sabor de los escritos recién inspirados a través de las nuevas tecnologías deja un regusto un tanto artificial, nada como los antiguos cuadernos del pasado, allí al menos las historias acababan moldeadas y con punto final.

Pero no va a conseguir nada, y lo sabe, tiene materia prima, falta la mano de obra, la capacidad, la cara dura. Podría estar ahora mismo haciendo cualquier cosa que hubiera querido, pero es mucho más fácil imaginar que podría haber hecho de haber querido. Querer es poder, lo que falta es empeño y siempre es culpa de los demás. Los sueños no nos van a llevar a casa.

Al final todo quedará en agua de borrajas, como su proyecto de vida. Sólo existe para ella cuando cierra los ojos y se abandona al sueño. Solo en esos momentos es ella misma, y sonríe inconscientemente. Hubiera sido feliz, lo hubiera sido, y mucho

sábado, 6 de febrero de 2010

Alguien

Que te abrace hasta que te duermas, y te tape cuando te quedes fría, que te sostenga la mirada hasta el infinito. Alguien que no tema a tu inseguridad, que limpie las lágrimas que se derraman a veces sobre tu rostro, que te de un abrazo y por un segundo te haga dar cuenta de que aunque has obrado mal, él no estará allí para castigarte, sino para hacerte olvidar todo mal.

Monólogos para la Muchachada Nui





Se abre el telón, o no, en este caso no se abre, sino que salen por debajo dos tipos; uno alto, con barriguita incipiente, barba de más de dos días, americana gris, y otro esbelto, saltarín, puntas para arriba y dentadura simpática. Son Raúl Cimas y Julian López, dos de los cómicos con mayor proyección del panorama español y miembros integrantes del show humorístico “Muchachada Nui” emitido por la 2, los Miércoles a las 12, eso sin desmerecer a sus compañeros de reparto, geniales todos, que esperemos aparezcan también proximamente por estos lares.

¡Hola Pucela!-Dice Cimas-.
-Pucela, Pucela, siempre quise decir Pucela, es una palabra tan...de esas con las que se te llena la boca.. Pu..ce..la, si la pienso me explota la cabeza -Sonríe abiertamente López con su sonrisa estridente-
-Llévabamos tanto tiempo esperando que al final hemos tenido que preguntarles que si habíamos quedado aquí el Viernes, sí, ¿Pero qué Viernes?

De coña, todo el rato.
Se pegan, andan a cámara lenta, rápida, y lo que les echen, cuentan chistes, porque es su oficio, aunque dicen que lo de encontrarse con gente a la salida del cajero y que les pidan uno no les hace ni puta gracia.
-¿Veo yo a un bombero y digo fuego? ¿O veo un futbolista y digo putas? (¿Hay algún futbolista aquí? Eso no iba por los del Real Valladolid, no me linchen).

y hasta hacen de mediums, no les falta de nada, porque por hablar, hablan hasta de Dios y de María Teresa Fernández de la Vega, completito.
-Cuando se aparece Dios, suele ser para alguna Desgracia, como a Moises, guía tú a un pueblo ahora, cuando apareció pensé ¿Dónde cojones llevo yo a todo el pueblo de Albacete?

Vamos que te partes el culo, o como ellos dicen, sello de la casa, el ojete, con las expresiones, las burradas, el sentido del humor inteligente -Si no lo pillaís, tan solo reid cuando lo haga el de al lado- y su amor a la violencia-

-Qué la violencia está mal? Mentira! Mira Julian mete unas hostias como panes, a mi una vez me dio y tuve todo el día en la cabeza la canción de la flaca.
-Sí, ahora estoy intentando perfeccionar una hostia que en un oido haga sonar la flaca y en el otro depende
-Bueno, ¿No sería muy diferente no?

-Vamos que si os gusta Muchachada nui, os gustará el show. El espectáculo está asegurado: actuación conjunta, monólogos indivicuales y sorpresas finales, que como tales, no os voy a desvelar, para animaros a que les vayaís a ver, porque es áltamente recomendable para fans y gente con sentido del humor. Si coincidís con ellos, no lo dudeís, merece la pena, a mi personalmente me encantó.