sábado, 16 de enero de 2010

Cry baby cry









Como el ciego que después de mucho tiempo recupera la vista, abrí de repente los ojos otra vez, y todo era distinto. Intenté pensar en otra cosa durante un rato, pero las evidencias, esas que tanto solían gustarme, me golpeaban el rostro con desdén y crudeza, burlándose de mi despiste y mi ingenuidad.
¿Era acaso injusticia o simplemente rutina? No lo sabía bien,y el caso es que dentro de mis tripas algo empezaba a removerse rápidamente y la insoportable sensación de mareo, no parecía querer abandonarme.

Por un momento intenté recordar las cosas buenas, las de los consejos típicos de la gente que no sabe que decir, y eran muchísimas, casi demasiadas, por lo que el revolotear de mariposas pobló de nuevo mi estómago.Sin embargo, la acuciante necesidad de "algo más" me cegaba duramente, no veía nada alrededor; ¿Se debería a mi nueva situación?¿Nuevas necesidades en mi vida? ¿Celos, incomprensión, envidia?

Rarezas aparte y Como por instinto, movida por la nostalgía, retrocedí en el tiempo para aclarar las dudas surgidas, la inestabilidad creciente que había de parar y entendí que todo se reducía a aquel momento. Mi corazón no respondía, latía como un automata, salvajemente, desbocado por la situación. "Creo que voy a besarte" dijiste, y deseé intensamente, entre todos aquellos recuerdos entre los que me encontraba, que así fuera, de nuevo, como aquella vez.

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