viernes, 9 de abril de 2010

You















Yo no creo en el amor ridículo, en las historias de cuento, no creo en los delirios oníricos de quién tras un desamor escribió el poema que conmovió a una generación entera e hizo llorar a otra después. Yo no creo en la muerte, la he visto de frente y su rostro no asusta, creo en el engaño y el egoísmo de quién retiene en sus recuerdos lo que jamás saldrá de allí porque no hay lugar en el mundo en el que exista ya ese concepto.

Yo creo en los abrazos que vienen después de la tempestad que ahoga las almas, en la vitalidad de los que se fueron y nunca se irán por la pasión que pusieron en su despedida , creo en tí a quién podría perseguir hasta la última calle del mundo sin importarme más, o en los besos, esos que nunca das porque tu orgullo te dice que es triste que duren tan poco y sepan a nada después de que has de quererte a tí por encima de todas las cosas.

Creo en los pensamientos coherentes que nunca salen a la luz porque profanarían la vanidad del mundo de la culpabilidad, en los defectos que detestas y sin embargo amas aunque nunca lo digas porque te hace sentir tan próxima, casi dentro del hondo pozo del alma que más desearías conocer, o en todas esas lágrimas que habrías matado una a una si así hubieran dejado de existir, en la lluvia debajo de la que te pasarías tardes enteras si pudieras volver a revivir aquella escena que sin embargo ya no volverá jamás

No creo en los "lo siento" jamás uno cambió el mundo, ni en las palabras, a veces pueden ser las peores enemigas y sobre todo no creo en vosotros, poemas y cuentos, placebos del alma atormentada. Después de todo, si te vas, no quedará más que un puñado de hojas arrancadas sin dueño, naufragando en el asfalto de piedra de un corazón arrancado de cuajo, y a todos ellos desde luego, el engaño nunca les hará falta.

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