domingo, 3 de abril de 2011

Cookies.






Las mejores experiencias en la vida no tienen porque ser los triunfos, la verdad es que son mucho más divertidos los fracasos. Hornear galletas con forma inclasificable esta tarde, la ha convertido en una de mis favoritas.
La lluvia repiqueteando por la ventana, el cerebro liberado del estudio y el olor a mantequilla. Mi hermano amasando una contundente y deforme masa amarilla con olor a humedad y los dedos pegajosos con la harina.
Las galletas sabían a petróleo y se han pegado en el horno. ¡No ha sobrado ni una!

2 comentarios:

rocieleypunto dijo...

cuando cocinas te sientes genial ^^ porque es divertido y luego a zampar! lástima que yo ahora no puedo! :P

rocieleypunto dijo...

soy carmen ¬¬ mi hermana y su dichosa cuenta en mi ordenador xD