miércoles, 5 de diciembre de 2012

Donde siempre te querré



Ese rincón de mi mente en el que te cuelas, casi siempre en sueños y dónde me recuerdas que para siempre serás imposible. Esa canción permanente en mi mente que son tantos años de lagrimas y risas. El fantasma de pasado revolotea por todas las esquinas.

sábado, 17 de noviembre de 2012



Y quizá todo hubiera sido mejor si nos hubiéramos besado una última vez y el firmamento hubiera estallado sobre nuestras cabezas.

domingo, 30 de septiembre de 2012

¿Y si no regreso jamás y este ruido no cesa?




No me creo merecedora de nada: afecto, alegría, atención. Me he pasado la vida enamorada de conceptos idílicos sin sentido y siento como si me acabara de despertar de un sueño que ha durado demasiado tiempo cuándo no debía.Después de tanto, de todo. O después de lo que yo creía mi todo.
Y de repente ahora,aunque no de la manera en que debiera ser, no como me han enseñado, siento que vuelve la luz. Por un instante. Y echo de menos esa sensación de extrañeza en el estómago que no se si ha existido alguna vez o ha sido producto de mi imaginación. Anoche me enamoré de una sonrisa.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Restless



A veces siento la necesidad de escribir para ahogar esas palabras que no quieren salir solas, a las que tanto les cuesta existir. Entonces miro el folio y está igual de blanco que siempre. Vivir tampoco es tan fácil.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Our last summer




Pienso en ti y sólo me evocas cosas agradables: bañadores de playa dorados y gorros de playa de los años veinte, pasitos cortos y confiados, bondad en la mirada. Todas esas cosas que los años me han dejado de ti, todas mágicas. Te miro hoy a través de ojos antiguos, los que tenía a los 19 años, la última vez que pude verte y aunque no me acuerdo bien, pues el tiempo no pasa en balde, sobre todo me acuerdo de los destellos brillantes de tus ojos esmeralda que sonreían cuándo hablabas. Que maja eras.
De los muchos recuerdos que guardo -que son infinitos- mi favorito será siempre el mismo, cuándo sin venir a cuento te ponías a hablar francés, despistada, sin darte cuenta de cambiar el chip porque acababas de mantener una conversación con aquellos franceses tan graciosos que paseaban dos galgos flacos por el paseo marítimo. Aquello si eran buenos tiempos y eso es innegable. Nos lo hemos pasado pipa todos los años que veraneábamos con vosotros. Millones de gracias nunca serían suficientes.
Recordar duele ahora, pero es necesario, y aún os veo a los dos con aquellas sillas de playa azules y metálicas. con el gorro blanco y la gorrita del tio Juan, andando impasibles y lentamente sobre esa arena abrasadora de la playa valenciana. ¡Por favor que eso no se me borre nunca! eráis demasiado entrañables.
Y a ti el tiempo se empeñó en borrarte en la memoria, desgraciadamente, pero yo aún conservo la mía, y ahí os vais a quedar por siempre, grabados a fuego. Es lo mínimo por tantos buenos años que nos habéis dado a todos.
Y voy a despedirme, que me cuesta mucho aún a pesar de todo (quién lo diría), y para ello decirte, deciros a los dos, que yo no se dónde vais, o dónde estáis, o si existen todas esas cosas en las que cree la gente y a las que se aferran tanto, pero seguro que esa segunda parte que empieza, es algo así como un lugar con vistas al mar, terrazas y viajes infinitos (anda que no os gustaban). Si veis a mamá, saludadla de mi parte, se alegrará de veros.

Hasta siempre.

sábado, 19 de mayo de 2012

Como viejos conocidos que se encuentran cuatro años después,me diste un gran abrazo. Extrañamente, mi cuerpo, que reacciona de maneras incómodas ante el contacto físico respondió con otro abrazo. Eso es porque a pesar de lo extraño que pueda sonar, eres importante para mí, en una forma fuera de lo común, un ejemplo a seguir, además de un genio.
 Allí en la habitación insonorizada y con un calor insportable te abriste a nosotras, un poquito, nos invitaste a tu casa sin ni siquiera pedirlo, todo un honor. Una sucesión de tensiones, piropos y estupideces que parecían no llegar a ningún sitio y que me calaban muy hondo no fomentaban sino una obsesión que a lo largo de los años ha ido in crescendo, sobre todo por el corazón que has depositado en todas las canciones y los trocitos de los nuestros que nos has ido robando con el tiempo. "No sabría explicar lo que tus canciones significan para mí con palabras" te dije, mientras nos contabas anécdotas de fans que te criticaban por facebook después de alabarte, cosas así, sin fundamento, y aún así importantes. Como cuándo recordaste mi nombre ("Es Elisa, ¿verdad? Pusiste en mi disco) o que me hacía llamar "McCartney Starr" ("Algo que molaba mucho"). "¿Pero te acuerdas de mí porque soy una psicópata, verdad?". Que me recordaras sin más es importante, más después de decir que casi nunca te acordabas de la gente. "¿Te acuerdas de Valladolid? -dijiste-Una pasada. Rodeados de cristales". -"Y de los reyes" dije yo. ¿Cómo podría yo olvidar semejante cosa?. Lo se, lo se, pero soy así.
Cuatro años y que parezca que fue ayer cuándo temblorosa me dirigí a tí como si fueras la última persona con la que pensara hablar o encontrarme en algún momento de mi vida. Cuatro años y que sigas con la misma vergüenza -o eso dices siempre, que esas situaciones se te dan fatal- mientras la mía se ha debido ir de paseo con mi dignidad. Pero me da igual. Porque tu música me ha acompañado siempre, en lo bueno, en lo malo, incluso en lo peor, e incluso ha sido salvavidas muchas veces en el que agarrarse para no desbarrar  emocionalmente. La música es terapeútica, dicen, mi doxilamina particular.
Por todo esto yo siento una máxima admiración y una gratitud inmensa. Porque despues de las chorradas que has debido oir que aún así sigas queriendo ver a la gente es digno de mención. Porque siempre has sido atento e incluso esta vez, un poquito más.
¿Quién le iba a decir a esa niña de veintiún añitos que volvería a repetir? ¿Qué la ibas a abrazar y a dirigirte casi en exclusivo a ella? ¿Qué la ibas a hacer llorar con otra canción?. A esa chica que en el peor momento de su vida te encontró y volvió a respirar. Por todo y pese a lo raro que parezca, muchas gracias. La vida, con tu música, es un poquito mejor.

domingo, 26 de febrero de 2012

Michael Fassbender



Michael Fassbender es el hombre de mi vida, y lo tuve bien claro desde aquella noche de verano en presencia de una pantalla enorme de cine dónde dos años atrás proyectaban "Malditos bastardos", quizá más.

Su exuberante anatomía, los ojos azules, -claros, enormes-, la presencia espigada de este irlandés- alemán que lo tenía todo, incluso una piel tazada y antigua, no hacían sino alertar todos mis instintos naturales, de la misma forma que sucedía con Ewan McGregor en mi despertar natural, años atrás, otro verano fugaz. Bendita evasión.

Y del mismo modo que nacen todas las obsesiones, de forma compulsiva y audaz, nació la mía, de la noche a la mañana, aflorando todo un cúmulo de pasiones y de amor. Coincidiendo con su crecimiento como actor, con su mejor año, yo no hacía sino suspirar infinitamente por un amor imaginario a mi ya no tan tierna edad, teniendo que lidiar además con una admiración infinita. Pero ya se sabe aquello de que no se le pueden poner puertas al amor, y mucho menos a un amor platónico tan potente.

Y entonces ví "Shame", después de insistir, insistir, e insistir, y lo colosal de su transformación me mató. No sólo desde la perspectiva física, con la que millones de mujeres han debido empezar a replantearse su existencia, sino por la profunda carga dramática de un personaje tan cargado de pasión, patetismo, y tan cercano al público como lo pueda ser un adicto al sexo, destrozado por dentro, en una visión descarnada de la realidad. Muy a pesar de las diferencias, también presenta muchas similitudes con cualquier mortal. Tanta soledad, cualquier posible vía de evasión, ninguna persona está a salvo. Yo, salí baja de moral, o lo baja que puedes salir en tu cierta identificación.Y definitivamente se consagró como mi icono, mi admirado Fassbender.

Y la academia Hollywoodiense, tan tradicional y poco innovadora lo ignoró, desatendiendo el llamado de cientos de personas cautivadas por el talento innato de un actor inmenso como el solo, y le dejó de lado, arriesgando tan solo por actores ,brillantes sí, innovadores poco en un año bastante poco prolijo en grandes títulos, salvando "Drive" y "Shame". No así todos los demás, no así millones de papeles por venir, y muchos años de una intensa carrera profesional, que auguro todos disfrutaremos.


God save Michael Fassbender
La noche de los Oscar es mi favorita del año.
Puede resultar banal, o incluso un tanto superficial, debido al despilfarro de medios de todo tipo que la academia Hollywoodiense derrocha para tamaña estupidez como puede suponer una entrega de premios, pero el aura mágica que todo lo envuelve es innegable. Y tampoco es que los premios sean unos premios cualquiera, muy a pesar del desprestigio académico que año tras año hemos venido observando, con categorías compradas y robadas a partes iguales, y un cierto tradicionalismo que espanta en demasía y tan característico de la sociedad americana.

Quizá porque es el sueño de todo niño, o quizá el sueño de todo niño un poco caprichoso, ser actriz/actor y llegar en algún momento de tu existencia a un lugar como éste, imbuido por el carisma de tanta celebridad, quizá porque simplemente todo eso que les rodea es mágico a ojos del mero espectador, o quizá porque tengo una gran enfermedad que tiende a idealizar todo aquello que a mi me hubiera gustado, quizá a todo ello se debe mi profunda, absurda y superficial devoción. Total y devota admiración.


Este año he tenido la gran suerte de ver casi todas las películas nominadas, y es bien conocida mi obsesión con Michael Fassbender, Jean Dujardin y muchos otros famosos del celuloide. Sólo la posibilidad de estar visionando, tan lejos pero en cierta forma cerca, a los objetos de mi devoción y siendo partícipe de este evento, me siento privilegiada. Absurdeces del ser humano, mitómano, poco conformista y tonto. Si tan sólo supieran lo que con sus películas conmueven este pobre corazón...

Bendita ficción.



En una burbuja de cristal, dónde la luz se intuye pero no llega a quemar. Dónde escucho sin reservas algo que no quiero oir, dónde lo siento todo aunque no lo pueda tocar, dónde vivo porque no muero, y muero porque no vivo. Ahí me encuentro. A años luz de la realidad.
Y lo único que pido, lo único que quiero, no dista mucho de lo que sienten los demás, aún a pesar de lo que se diga.
Incondicionalmente.
Sólo quiero alguien que me quiera sin reservas, en mi burbuja de cristal.

viernes, 24 de febrero de 2012

25 de Febrero




Hoy ya hace tres años.
Y los días siguen siendo días, y las noches, noches, y la lluvia sigue mojando mi corazón. Nada ha cambiado desde ayer pero todo es diferente. Y de todas las cosas, un recuerdo persiste en mi mente: una sonrisa, la más pura, y un corazón grande, tanto que una sola mirada no podría abarcarlo. En definitiva, tú.

Y nunca podré agradecer lo suficiente haber coincidido contigo en esta vida, jamás. Y desde luego, no te hubiera cambiado por otra. Nuestro tiempo, fue corto pero intenso, muy intenso. No me arrepiento de nada.

A veces, aún hoy, siento la necesidad de descolgar el telefonillo, y despedirme, pasearme hasta la habitación del fondo y disculparme, porque he hecho algo mal y necesito pedir perdón,porque necesito que me cuides, mientras pongo voz de lastimosa porque estoy mala y te necesito o porque simplemente tengo algo que decir y no se como hacerlo, y entonces me acuerdo. Y cierro los ojos. Así reías, así olías, ya no se si me acuerdo bien.

Allí dónde estés, a ese lugar extraño dónde el tiempo y los años te han llevado, no has podido llevarte tus recuerdos, porque los tengo todos conmigo, encerrados, en una caja fuerte. Yo y todos los demás. Jamás te lo dije, fuiste única en tu especie.

Se con certeza, que hoy una estrella brilla con más intensidad en el cielo que las demás y comparte su destello con todos nosotros, que aunque no lo digamos, te echamos de menos. Que dónde estés, nos esperes muchos años, sin olvidarnos, nunca. Nos encontraremos.