jueves, 12 de noviembre de 2015

M.


Me pregunto si en ese lugar en el que estás no existe el tiempo. Y entonces, aunque hayan pasado siete años, para ti solo hayan sido como tres minutos y aún no te haya dado tiempo a echarnos de menos, y estés feliz, simplemente esperando para volver a vernos. Solo espero una cosa. Que sonrías. Mucho. Y que tu sonrisa siga curando almas. Te echo de menos todos los días de mi vida, mamá.

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