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sábado, 11 de septiembre de 2010

A day in the life





A veces las cosas más absurdas nos hacen llegar a no menos estúpidas conclusiones. El autobús, lugar ideal para evadirse de una humanidad apiñada desagradablemente, es también el sitio idóneo para escuchar música e ignorar todo lo demás, de un modo mágico. Prescindiendo de absurdas canciones rítmicas acordes con el ritmo de la ciudad, es más agradable escuchar esa música que te evoca tantas cosas, y te ayuda a obviar la absurdez humana que te rodea, y que tienes dentro, pero que es tan difícil pasar por alto.

Lejos de querer ponerme profunda- cualidad de la que prescindo absolutamente cuando me pierdo en pensamientos- oía "help" mientras he empezado a divagar sobre cosas muy raras. Razonaba extrañamente lo cierto de esa canción, que lejos de ser deprimente es muy alegre, con un contenido que precisamente no produce risa. Y es verdad, lo necesitados que estamos todos de alguien a medida que pasa el tiempo, y lo cagados que estamos de la vida, mientras intentamos aparentar lo contrario. El ser humano sufre, y lo disimula, como si estuviera mal visto, como si no supiéramos que el resto de personas lo pasara mal y tuviéramos que jodernos y aparentar felicidad a cada minuto aunque todo vaya mal porque hay que hacerle la vida fácil al de al lado. No es que ésto tenga mucho que ver con la canción, pero cada pensamiento hilvanado parecía ofrecer claridad sobre lo que vengo pensando tanto tiempo. La sobrevalorada sociedad que ensalza a los fuertes y relega a los débiles deprimidos a la muerte social porque ellos no se esfuerzan tanto como el resto en aparentar, mientras sin embargo nuestra música dice lo contrario. Cómo si nosotros no supiéramos que los demás también tienen días malos y que se encierran muchas veces en caparazones gigantescos, cómo si alguna vez fuéramos a conocernos todos. Por qué la mayoría de nosotros tiene tanto miedo al resto?¿ A dejarse conocer mientras sin embargo luego con canciones tristes y míticas nos sentimos todos identificados y nos unimos enormemente? Siempre he sido algo así como una especie de friki de la música que tiene pensamientos demasiado extraños. Al final todo se quedó en un alegato pasado, dadas las circunstancias de mi última y accidentada semana de debilidad.

Pero al rato ha sido peor, porque me ha dado por pensar en "Precious", algo estúpido porque no tenía nada que ver, ya que en realidad sólo buscaba ejemplos de cosas absurdas y me ha venido ésto, aunque pueda resultar un elemento cómico, supongo que todo tenía que ver con la deprimente vida humana. Como vivimos en una sociedad -término repetido y que me repatea- audiovisual todo nos entra por los ojos. Como esta película trata sobre las desgracias de una persona obesa mórbida que además tiene la "desgracia" de ser negra y sufrir malos tratos, gana un Óscar. Pero la falsedad me molesta y ya os puedo asegurar que si ésto pasa en la vida real nos importa una mierda, aunque seamos muy comprometidos a la hora de ver historias sobre desgracias ajenas que no tenemos que comernos ¿concienciándonos? sobre como va el mundo. Os puedo asegurar que si vemos a una persona de tamañas dimensiones en el autobús o primero nos da la risa o hacemos un chiste al que tenemos al lado, somos así de cabrones, aunque nos encante la película ( doble rasero) Los protagonistas de películas son siempre antihéroes- salvo casos contados- que nos encantan, arquetipos que sin embargo no vemos en la vida social, dónde el Quarterback siempre gana al pardillo que queda traumatizado de por vida por las palizas de los recreos (Ejemplificando absurdamente)o por los insultos o poemas ridículos que sin venir a cuento- véase mi caso- te amargan la existencia. ¿Acaso es justo? Podrían hacer una película con todas las desgracias que he pasado en mi vida y sin embargo en la vida real seguiría siendo un ser anodino que no llama la atención por nada, como todos los demás.




Lo último que puedo recordar es que ha sonado una canción de los Monkees y he tenido recuerdos raros de cosas que jamás existieron, así que he dejado de pensar, de criticar mentalmente. ¿Cómo sería mi vida en una película o qué clase de serie protagonizaría? Quizá y a pesar de todas las cosas, una comedia con tono melodramático, lo mejor es la ambigüedad, me encantaría ser algo así como Howard Wollowitz, yo siempre he sido igual de salida con los hombres. ¿Cómo sería mi canción? Probablemente lenta y nostálgica, muy distinta de "Help" aunque me encante. Quizá lo que necesitamos no sea identificarnos con lo que oimos, sino huir precisamente de eso para no acabar como yo, dando vueltas a temas raros e inconexos. Quizá lo que necesite sea dormir. Sea como fuere, a partir de ahora intentaré que ésto sea así, abrigar ideas excéntricas que alimenten el blog. Mejor escribir que nada.

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