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Partículas de tiempo.

Se que durante años vagué sin rumbo, dándome cabezazos contra la pared, queriendo lo imposible. Te veía tan cerca, puro, tan de ver...

sábado, 23 de enero de 2010


Lágrimas que resbalan, junto a ellas, en el interior de mi ojo reflejada tu imagen adormecida. Lloras, sonríes, sueñas, estás tan lejos, que tu te quiero palidece lentamente en el interior de mis pestañas. Seguramente hoy no logre conciliar el sueño, ójala durmieras conmigo, y tu imagen dejara de retorcer el interior de mis entrañas.

domingo, 17 de enero de 2010

As tears go by




Lágrimas nuevas al son de un abrazo que se deshace. Besos derretidos y pupilas dilatadas. Guiños en los ceniceros y alcohol en las hendiduras. Al final del día el amor se convierte en una llamada firme, que borró todo a su paso. Al final los corazones se escurrían por las escaleras.

sábado, 16 de enero de 2010

Nowhere man





El niño con los ojos llenos de mar, mira triste al cielo, el alma se escapa con cada uno de sus latidos.La playa vacía tiembla bajo las estrellas , la arena reverbera en un reflejo azul y hasta las conchas lloran porque ya no les devuelve su cándida mirada. Pasea erguido, solo, perdido, no tiene con quién ir porque nadie comprende su verdadera naturaleza, dentro de un pozo negro como el petróleo, inundado de pánico se hunde poco a poco su seguridad y ha decidido no volver a casa, no hay lugar en el mundo que sentir como propio ni sitio donde enterrar todas sus penas. En la orilla solitario se siente bien, vomita su alma con las olas y allí lee, escribe, lanza su espíritu al mar mientras habla con la marea, cada día con historias diferentes, aunque sabe que no durará su estancia, no pertenece ya a ningún lugar en el mundo entero.

Con el viento a su favor se ha marchado a ninguna parte, tan ligero, con los granos de arena arrastrados con la brisa, para no volver. En sus ojos se derrama el mar y brillan las estrellas. Nunca se apaga el sonido de las olas.

Cry baby cry









Como el ciego que después de mucho tiempo recupera la vista, abrí de repente los ojos otra vez, y todo era distinto. Intenté pensar en otra cosa durante un rato, pero las evidencias, esas que tanto solían gustarme, me golpeaban el rostro con desdén y crudeza, burlándose de mi despiste y mi ingenuidad.
¿Era acaso injusticia o simplemente rutina? No lo sabía bien,y el caso es que dentro de mis tripas algo empezaba a removerse rápidamente y la insoportable sensación de mareo, no parecía querer abandonarme.

Por un momento intenté recordar las cosas buenas, las de los consejos típicos de la gente que no sabe que decir, y eran muchísimas, casi demasiadas, por lo que el revolotear de mariposas pobló de nuevo mi estómago.Sin embargo, la acuciante necesidad de "algo más" me cegaba duramente, no veía nada alrededor; ¿Se debería a mi nueva situación?¿Nuevas necesidades en mi vida? ¿Celos, incomprensión, envidia?

Rarezas aparte y Como por instinto, movida por la nostalgía, retrocedí en el tiempo para aclarar las dudas surgidas, la inestabilidad creciente que había de parar y entendí que todo se reducía a aquel momento. Mi corazón no respondía, latía como un automata, salvajemente, desbocado por la situación. "Creo que voy a besarte" dijiste, y deseé intensamente, entre todos aquellos recuerdos entre los que me encontraba, que así fuera, de nuevo, como aquella vez.

One day in the life





Tú te piensas que no me doy cuenta,porque siempre me has tomado por despistada, pero he sido perfectamente consciente del momento en que tu respiración se ha convertido en un ronco silbido; mala señal. Entonces te he imaginado- detrás del hilo teléfonico, a veces una olvida la importancia de los gestos- y he pensado que pondrías esa cara tan graciosa que gastas cuando te ríes y durante un instante eterno, he pensado que no volvería a verla más.Y he acertado

Porque no reías, y la seriedad de tu tono era desconcertante, respondías monosilábicamente y contra todo pronóstico la única frase coherente, debería haberse quedado en tu boca eternamente. No volveriamos a vernos más,nunca jamás-pensaba entre resoplidos- y eso es mucho, mucho tiempo.

Pero yo he permanecido impasible, por una vez, viendo rebotar a mi alrededor todas esas palabras y las lágrimas colapsando mis ojos, pero tampoco he llorado, ni he gritado, ni me he enfurecido, he repetido varias frases sin sentido, burlas inconexas y he colgado el auricular, sin pestañear.

Y entonces he abandonado esa habitación, por un tiempo, he salido hasta que pueda volver a entrar sin que duela tanto. El tiempo lo cura todo dicen, y yo ya me estoy cansando de tener siempre el mismo papel en la historia.

I can't get no (Satisfaction)





Bocas firmemente selladas, ojos aletargados, sueño en las miradas y pesar en los corazones. Alcohol derramado, penas que no se extinguen, heridas que nunca se curan. El aliento del autoengaño que no deja buen sabor, las horas que no pasan, corazones que ya no laten a su ritmo. Todas y cada una de las cosas que nunca se dicen , flotan sin embargo sobre nuestras cabezas.

Satisfaction






Bocas firmemente selladas, ojos aletargados, sueño en las miradas y pesar en los corazones. Alcohol derramado, penas que no se extinguen, heridas que nunca se curan. El aliento del autoengaño que no deja buen sabor, las horas que no pasan, corazones que ya no laten a su ritmo. Todas y cada una de las cosas que nunca se dicen , flotan sin embargo sobre nuestras cabezas.

jueves, 14 de enero de 2010

It's only love


Cuando el amor llama a tu puerta, suele tocar flojo, para despistar a los corazones y así ahorrarse trabajo, el amor es de los sentimientos más vagos que os podaís imaginar. Otras veces incluso, se divierte tocando puertas que luego abandona, enviando a las personas en brazos de quién realmente no llamó, y aunque éstos piensan que es una broma de bastante poco gusto, saben que el amor se aburre mucho y es un poco desconsiderado así que suelen perdonarle, siempre y cuando les visite otra vez.

La última vez que estaba en casa susurró, se quería hacer el gracioso y no quería que le oyera, pero mi oido es bastante más fino de lo habitual y le pillé in fraganti. Y por eso le hice pasar dos veces, no pensaba dejarle escapar tan facilmente, aunque tendría que sufrir un poco esta vez, como castigo por todas las bromas de los últimos años, el amor había sido cruel y lo iba a pagar caro.

Despues de la reprimenda,arrepentido y lloroso, juró y perjuró que la próxima vez llamaría más fuerte, prometió más mariposas, días soleados y tópicos varios, pero yo ya no quería oirle más, porque a fín de cuentas no quería más visitas, solo que se quedara, por una vez, esta vez.

Pero tenía que vengarme, por todos los corazones que sufren, tan vacíos e inmaduros, solo por él. El amor puede ser maligno cuando quiere.

All those years ago






Paseo despacio, y mientras tanto, la limpieza del cielo, su azul despejado del que ya no se deducen las nubes cargadas de lluvia de días pasados, me recuerda algo. Tras un fundido a blanco que me sorprende bruscamente, la calle desaparece, el presente se desvanece y los árboles se desdibujan entre ondas de niebla.

No se cuantos años han pasado desde entonces, pero lo recuerdo tal cual, la melena revuelta, las manos en los bolsillos, pantalones cortos de niña y un olor a cesped recién cortado, precisamente el que me ha llevado de nuevo a ese momento concreto. Alta, regordeta, bastante estrambótica, con la cabeza probablemente ya plagada de pájaros, ahí está, o mejor dicho estoy, rodeada de niños con caras borrosas. Ellos podrían haber sido cualquiera de todos los que pasaron por mi vida aquellos días,no fueron importantes posteriormente y ya nadie los recuerda, nada más que para mencionar escenas cómicas que no necesitaron de nombres concretos, y por eso éstos niños sin nombre, libres y despreocupados juguetean entre borrones de mi memoria a mi alrededor aquellos tiempos bastante más felices.

Su infancia, la de esa niña que a la vez soy yo, fue feliz, mucho. A diferencia de otras personas que maduran demasiado pronto asumiendo retos de otro, yo me hice bastante la remolona a la hora de crecer, y por eso no conservo memorias de adulto, no en vano aún no he llegado a esa etapa de mi vida. No conservo demasiados malos recuerdos,aunque rebusque ,porque los que conservo están bastante adulterados, corrompidos por la nostalgia y lo sobrevalorado del pasado, como nos suele suceder a la mayoría, pero lo que sí se es que la clave de toda esa felicidad se encuentra en una cosa, que cuando era niña siempre había música, por todas partes; al llegar a casa, por la noche, las tardes de lluvia y los paseos por la calle, siempre una canción, un gesto cantarín, la melodía de una película o la canción de un personaje animado, nunca faltaban notas simpáticas sonando sin parar, y como la música siempre alegra los corazones, mi corazón gentil de niña siempre sonreía.

Mamá cantaba, tocaba la guitarra, -afición que nadie más heredó-, mientras lo embarazoso de la situación siempre lograba superarme. Estoy ahí mientras por un largo paseo rectilíneo todos caminan entonando a coro la canción de Anastasia, esa película que me encantaba, aunque yo detrás, mirada esquiva y cabeza gacha, los miro anonadados rogando a la tierra que me trague sin compasión, no quiero espectáculos callejeros, porque de aquellas no sabía yo que serían aquellos momentos clave los que más echaría de menos después, con esa vitalidad y ese espíritu prácticamente mágico que me haría imposible oir tantas y tantas canciones años después, porque lo que tampoco sabía es que las cosas iban a acabar tan pronto, y sobre todo tan mal.

Pero lo demás también fue feliz, hasta la espera. Las hojas que caen también me recuerdan aquellos años previos, los más estúpidos, en los que solo importaba que alguien te diera un beso, saber lo que era el amor, o sentirte alguien no lo suficientemente fea para poder descrifrar por un instante el sabor de la vida,que sin embargo nunca encontré en besos vacíos. Pasarían años hasta aquella noche que nunca olvido y en la que ahora me encuentro, lo suficientemente borracha como para apartar estúpidos traumas, me lanzara sin condiciones a una boca que no me correspondía y de la que solo pude desentrañar el sabor amargo del vodka y el dolor de la pérdida de la inocencia firmemente consolidada, que se fue perdiendo después en muchas otras bocas sin significado, y en miles de anécdotas obscenas para olvidar, de las cuales no recuerdo prácticamente nada. Esta chica, vacía, yerma, perdida es diferente. De ella guardo otro recuerdo porque casi no quiero recordarla, gastó su protagonismo tempranamente con complejos, y más complejos que enturbian su imagen,una adolescencia impregnada en sus huesos y la mirada un poco triste de quién no encuentra lo que aún no está preparada para buscar, pero aún después de todo verla tan desprotegida me enternece, en el fondo su corazón era puro, o tan puro como puede ser el corazón de un ser tan desesperado, aterrado y triste del que se ríen todos los demás, verla desde fuera es muy diferente.


La de hoy, la última, es otra chica diferente, la que pasea. No se parece a la pequeña de ojos diminutos que juega entre renacuajos, ni a aquella otra vestida de negro y sentada en una bañera, su mirada se ha hecho enorme y su inocencia merma a cada paso, pero recupera su optimismo con cada canción alegre, como cuando estaba mamá. Su recuerdo, el último que me hace divagar es diferente y es el más triste de todos. Una habitación silenciosa, la misma en que murieron todos los recuerdos felices, donde resuena el eco de las lágrimas de los presentes y la respiración apagada que procede de su propio cuerpo, una bombilla que parpadea, el oxígeno que se agota y unas imágenes que se suceden atropelladamente, feas, para olvidar. En la habitación, o en el recuerdo, ahora son lo mismo, se suceden todos y cada uno de las memorias, desde las más procaces a las más entrañables, y todas lloran, o lloro yo cuando las veo de nuevo, no es fácil asimilar que la felicidad se pueda ir de golpe sin avisar.



Vuelvo finalmente al cielo despejado que me hizo llorar. Todos esos años, todas esas pequeñas cosas me han llevado a ese paseo repleto de árboles, pero ni siquiera me encuentro allí, ahora es mucho más fácil buscarse en las caras de otras chicas que ya se fueron, en concreto de esa chica rubia y sonriente que me arrancó el corazón y lo subió al cielo, con las nubes que han volado. Suena " I will" y pienso por un momento que a pesar de todo el mundo es maravilloso cuando Paul McCartney canta esa canción, el amor vuelve a ser amor, mis lágrimas se derraman alegres mientras la sangre se concentra en mis mofletes que enrojecen contentos y sigo sintiendo que estoy viva. Quizá algún día otro olor, otra escena me devuelva a ese momento y aunque me pregunto que chica veré allí, espero que esa chica haya cumplido todos sus sueños. Ahora la imagino con el pelo corto y el flequillo despuntado sobre los ojos, tocando la guitarra de mamá, escuchando a los Beatles, ójala el tiempo no borre sus sueños demasiado pronto.

martes, 5 de enero de 2010

When there's nothing but sweet surrender






Es lo más fácil, decir que existe autocompasión, te exime de toda culpa.
Es por supuesto bastante más fácil que ahondar en el interior de uno mismo y pensar, "algo falla, y probablemente no sean los demás", pero pocas veces nos decantamos por el camino difícil si nos dan otro más sencillo, pues la gente piensa que como ya existen de por sí muchas trabas no hay porque amargarse e ir más allá, y por eso apartamos de nuestra vida todo lo complejo, lo innecesario.
Pero la vida no es tan sencilla y tampoco justa en parte.La felicidad es algo que se encuentra por encima y que va más allá de una mera máscara facial adornada con una bonita sonrisa, cuesta tanto conseguirla porque merece la pena y quién abusa de ella no es realmente feliz. Pero además esos individuos que profanan de tal manera esa felicidad no tienen en cuenta que el hecho de que el corazón sea fuerte no significa que nuestros errores no nos vayan carcomiendo poco a poco, aunque finjamos que no existan y que no los vemos.

Pero la gente no es incombustible, ni puede aguantar todo lo que le echen.Es al final del día, cuando estamos solos, y todo pesa más, cuando vemos mejor las cosas y optamos por un camino más sencillo también para nosotros, ¿por qué no? al fín y al cabo,la autocompasión no existe y el engaño a partir de ahora tampoco, al menos, todavía existen cosas en tí que merecen la pena, cosas que quizá incluso alguien luego llegue a echar de menos.