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Partículas de tiempo.

Se que durante años vagué sin rumbo, dándome cabezazos contra la pared, queriendo lo imposible. Te veía tan cerca, puro, tan de ver...

sábado, 29 de junio de 2013

Unconcious







Llevo en el inconsciente un pasajero inquieto, que ha tomado la determinación de hacerme el viaje imposible y  robarme los mejores momentos.Viene de equipaje pero en realidad el carga conmigo, porque no se sabe en que momento del camino, hace ya unos meses, nos hemos vuelto inseparables y mi ausencia le aterraría terriblemente. Llevo en el inconsciente un pasajero inquieto que llora y gime, hace muecas, oprime los músculos de mi cara para no dejarme sonreir y sufre por dentro. Y aquí se queda, muy, muy dentro.

miércoles, 26 de junio de 2013

Nosbir.








Cabalgando en Epona atravesamos las interminables llanuras nevadas de Invernalia, protegidos con el calor de mis entrañables michelines -siempre presentes- que nos daban calor y nos resguardaban en las largas noches heladas. Fue un viaje intenso y trepidante a más no poder y la pobre yegua acabó tullida, no como consecuencia del trote acelerado del paseo sino del peso excesivo que tuvo que soportar conmigo encima: que la llevó a la cojera, a la depresión y a cogerse una larga baja suponemos, porque en tiempo no se la volvió a ver por los videojuegos de Zelda. Se dice que jamás se recuperó totalmente de aquel infierno y decidió que enfrentarse sola a Ganondorf hubiera sido un destino bastante más benévolo con su cuerpo equino, aunque ya era tarde para la nueva Bran Stark versión animal.

Después de abandonar a la pobre Epona a su suerte y dejarla inservible para futuros viajes de Link, nos dirigimos a la Comarca, dónde las agradables madrigueras hobbits no albergaban alimentos suficientes para mi amigo y compañero en el viaje, que dejó temblando las cálidas despensas de los ahora malhumorados medianos, que decidieron colocar un cartel con su cara en todas las posadas de las zonas colindantes para no tener que volverlo a ver nunca jamás. Las malas lenguas dicen que solo les dejó los tomates del huerto de Maggot, lo único que su insaciable estómago devorador no podría tocar, -básicamente porque no le gustaban,- y eso que los tomates hobbits tienen una  increible y merecida  fama en toda la Tierra Media. No como mi amigo, que desde entonces fue peor visto que los enanos, y ya es decir.

En el Moulin Rouge nos negaron la entrada y nos prohibieron volver jamás. Después de recorrer leguas de ficcionales territorios durante horas, llegamos a Paris para ver una representación de Satine: "El diamante en bruto", ya que la película de Luhrmann era de nuestras favoritas y las ganas de directo eran enormes. La emoción era tal que mi amigo y compañero no pudo aguantarse más y decidió interpretar visceralmente una de las canciones de la Banda sonora de la película, a voz en grito y sin cortarse un pelo. El pánico estaba servido. Las notas musicales devastadoras llegaron al camerino de Satine y la dejaron inconsciente súbitamente, murió en el acto mientras sangraba por las orejas. Como veís, allí por dónde íbamos hacíamos amigos por todas partes. De nuevo tocaba huir.

Ya dentro de las películas Disney se nos hizo muy difícil por cuál decantarnos, teníamos demasiadas favoritas en común y por motivos parecidos, así que las fuimos visitando todas poco a poco, tampoco con demasiado buen tino.Lo nuestro era mala suerte. Quizá tuviera que ver con las interminables y azucaradas muestras de amor y cariño -y otras cosas- que nos profesábamos mi amigo y compañero en el viaje y yo: algo tuvo que ser lo que llevó al total de personajes Disney a las películas pornográficas subidas de tono y los espectáculos bizarros, por razones que aún nosotros no conocemos totalmente. Que le vamos a hacer. Personalmente sigue conmocionándome el recuerdo de los carteles que anunciaban los shows eróticos de un tal "Nosbir" cuyo rostro recordaba vagamente de alguna de aquellas peliculas animadas, ahora corrompido por los años y la lujuria y supongamos las vueltas a la barra de un bar marrano, aunque mi amigo y compañero parecía disfrutar secretamente de esas imágenes que subía de vez en cuando a escondidas a su página personal de tumblr cuándo se creía que yo no miraba.No nos quedaba mucho más que ver.

Por último nos dirigimos a la fabrica de chocolate de Willy Wonka, donde apunto estuve de batir el record de obesidad mórbida mundial. Tantas chocolatinas y oompas loompas me dieron un dolor de estómago terrible y a punto estuve de morir de grasa, aunque logré sobrevivir, porque ya sabéis que mala hierba nunca muere.Ja,
 Fue un subidón de azúcar y la imposibilidad de encontrar transporte que nos llevara de vuelta a casa lo que nos hizó pensar que jamás perteneceríamos a ningún sitio. Estábamos solos, mi amigo y compañero de viaje, mis grasas y yo, hasta que recordamos que la guerra de las galaxias "se rueda" en el espacio y allí no importa nada eso de la gravedad y demás mierdas. Mi peso podría pasar desapercibido. O eso pensaba hasta que  El halcón milenario empezó a despeñarse lentamente por el espacio. No nos quedaban más sagas que destruir, pero estábamos juntos y felices.

L'amour.


FIN.





Only you.






Llegará un momento en que la tormenta pase, o en eso confío. Entonces de estos días solo me quedará el dulce recuerdo del movimiento lento de tus labios, el tacto de tu mano sobre mi espalda y el sabor de la felicidad que el miedo me intentó robar. Tus chistes tímidos y tus palabras, que salen con sacacorchos pero me llegan dentro. Tu voz. En definitiva, tú.

Gracias.

martes, 25 de junio de 2013

Smile



Te quiero cada día como que fuera el último. Así, el día que me despierte y me de cuenta de que todo esto ha sido un sueño, podré hacer más llevadera tu ausencia sin remordimiento.

jueves, 6 de junio de 2013

Tu vida en un minuto.





"Es extraña la sensación de liberación"- Piensa D. mientras se abrocha el sujetador sin ruborizarse apenas -uno de los enganches se ha roto sin remedio- y pintarrajea sus labios para disimular el color oxidado que dejan los besos después de una absurda e intensa sesión matinal de Sábado de resaca, -como inhibidor el alcohol no tiene precio-.

 Hace un tiempo mostrar enteramente los desperfectos de su cuerpo ya en declive, no había entrado en sus planes, pero seguramente a nadie le importa ya. Se viste, a medias, y fuma mientras observa con detalle al individuo que ronca fuertemente a su lado. Nunca había esperado que las cosas fueran así, sino justo lo contrario, pero así es mucho mejor.Los ronquidos son dulces. Aunque nunca vaya a hacer demasiados alardes, son más fáciles los reproches. Es más fuerte su armazón que todo lo demás.

-Esta canción es tan mala como el libro- Dice de Repente. Solo alguien así se atrevería a decir algo malo de Shakespeare.

El chico despierta entre silbidos extraños de su nariz. Hace mucho calor. Calor humano sobre todo, pero la abraza a duras penas. ¿Sabeís lo que es eso? todas las personas deberían tener algo así al despertar. Algo así como un derecho fundamental. Pero ella tiene miedo y lo repele, torpemente.

- Uhm. -Ni siquiera puede articular palabra, con las legañas aún pegadas en los ojos que no puede abrir.- Me encantan estos despertares.
-  Solo eran un par de gilipollas. -Dice en relación a la portada de un libro de amor- Lo prohibido nos excita a todos.

-No se que haces conmigo entonces. Llevo desde los diez años obsesionado con las historias de amor, y no, no todo trasciende a un plano sexual.

-Yo no le veo el sentido. A veces pareces la chica de esta relación. Hasta para el sexo.

-Porque es mucho más sencillo. ¿Para qué buscar nada? Tu propia vida es como un borrador ahora mismo.Eres puro hedonismo, porque eres incapaz de crear nada, de poner pasión en algo que no sea otra cosa que quererte a tí misma. Y te odias. Aún así yo te quiero, nadie hace unos chistes como tú, de persona resentida con la felicidad. Tienes que abrir los ojos o te quedarás sola. La gente se cansa de que no le valoren. Hasta yo, por muy gilipollas que sea.

- El ser humano está jodido desde el principio. Cuando mueres, vas a estar ahí solo. Tú, la muerte, el túnel, el barquero, el perro de tres cabezas... Cualquiera de esas patrañas que haya después de lo que te pase. Es absurdo y triste.

-Más triste es elegir una vida de soledad por saber que un instante nadie va a estar contigo. Es estúpido. Y es triste es despertarse y  con este discurso artificial y mediocre en el que ni siquiera crees realmente. ¿Tanto miedo te da abrirte a los demás?

-Quizá, estoy desengañada con el mundo. No quiero pagarlo contigo.

-Ni yo contigo, Y aún a sabiendas de todo ésto, de lo que quieres de mí, aquí sigo. Quizá todo fuera más fácil si nadie nos vendiera esos estúpidos y prefabricados chiclés que no se creen más que las señoras al borde de la menopausia.

- Sólo estás conmigo porque estás solo y tienes miedo de estarlo. ¿Y si no aparece nadie más después de mí? ¿Acaso tienes elección? ¿Cómo te enfrentarías a la muerte de todos tus seres queridos? No soy la única que me valgo de ésto para huir de la realidad. Todos lo hacemos.

Ahuecó la almohada y apoyó su cabeza junto con la de él. Como si nada le importara.

"No es verdad" -se dijo- "No puedo querer a nadie y estoy sola. Siempre. Nada es para siempre".

Volvió a dormirse.

Thoughts






A veces me pregunto si sólo será una racha, un sentimiento que vaga, que dura un  un instante, una milésima de segundo y luego se marcha. Otras veces siento que te necesito y sólo lo se, estoy segura, pero todo en ésto resulta muy complicado. Quizá te conozca, quizá no, quizá vuelva a decepcionarme de nuevo. Sólo se que sueño todas las noches con ese momento.

Los sueños son para valientes.





Cierra los ojos...
Y se despierta.


Sale a rastras de la cama. Se le pegan las sábanas. Cuándo por fín lejos, consigue transporte, se ve obligada a abandonarlo pronto. Agarra su bolso y sale corriendo. Del impulso derriba a alguien pero casi no se percata, a fín de cuentas, tiene prisa. En la cabina del taxi, toda cubierta de abrigos, había unas cuántas bolsas, lógicamente el taxista o dueño, no se sabe, no tardará en percatarse de su ausencia. Lo justo para sobrevivir al mes, las últimas compras han sido ruinosas, los últimos (no) sueldos.

En la habitación de una casa que parece la de su novio, Ju gruñe. No tienen ni para condones, dice Matías mientras el perro sigue ladrando. Cómo si les hicieran falta últimamente, piensa ella. Esconde el paquete, la bolsa de plástico. Luego hará cuentas. Le da un beso de despedida con toda la fuerza posible y promete comprar provisiones, mientras se va por Madrid y a la vez por todas esas calles, tiendas, con todas esas personas extravagantes, para llegar a la esquina más lejana del último barrio en la última hora.

Calles, edificios, esquinas, ve ropa pero no a las personas. Un mundo de sensaciones.

Un golpe sordo golpea su nuca y se cae. No sabe bien porqué, aunque algo tendrá que ver con su mercancía de contrabando. No es una pistola porque no resultaría realista, una de esas porras de macarra de barrio. Algo así. Todo se oscurece.

Y suena una claqueta.


Sus ojos apuntan hacia arriba de nuevo, y la ayudan a levantarse sus compañeros mientras la felicitan. De todos, ha sido éste su mejor día. Y no ha hecho nada más que empezar en ese mundo que aunque es difícil como ninguno resulta prometedor... a pesar del golpe, que duele. Es un pequeño papel...nada más que un pequeño paso para el hombre pero un gran paso para Martina. No resulta fácil con todos esos compañeros de profesión que la intimidan como profesionales a la par que como ídolos. Siempre a admirado a las celebridades y tiende a comportarse como una pavisosa.

Ya es la hora, el tiempo así pasa aún más rápido, y tiene que vestirse, maquillarse, tiene incluso asignada su propia estilista, porque en menos de unas horas la invitan a presentar un premio en no se qué festival de no se qué pueblo organizado por el síndicato de actores. Es un honor. claro. Sonríe. Se mete en la furgoneta, la gente saluda, y ella, poco a poco se duerme.


(Fundido a negro)


Y despierta. Pero en clase, los ojos semi-cerrados tardan en reaccionar a consecuencia del sopor.

"El tribunal constitucional ya tendrá tiempo de pronunciarse sobre la propiedad agraria con motivo de la sentencia..."

Teodora.

Sin duda la peor de todas las profesoras. Horas infernales a las que no, desde luego no tiene ningún apego. Maldita propiedad rústica. Sólo una vida, y ahí malgastada. Acaba la clase,y solo se oye el ruido de los pupitres, la prisa de la gente en las últimas filas que se pone la zancadilla para escapar. Se fuma un cigarro rápido y se va. Realidad.

De la rabia apaga la colilla en su carpeta, en la foto el mismo actor de su sueño, uno de ellos, su favorito. Solo eso, casualidad. Se dirige a su casa mientras en el horizonte se dibujan las siluetas de las torres.En su bolso, aquel paquete de preservativos de color azul.

"Los sueños son para valientes". El mensaje publicitario de uno de los autobuses.

Llega a casa cierra la puerta. Duerme.

Una imagen mental. Un estudio, enorme, cámaras, claquetas, vestidos desperdigados. Ella bebe una copa enorme y se fuma un cigarrillo. Lo último que se ve, es su sonrisa.

Historia de un fantasma







La inspiración se perdió con tus besos, entre copas de vino y cigarros desgastados. A mi amor lo empujaron los años y lo hicieron viejo y adúltero, pero también más sabio. Tu casa se volvió más grande y curiosamente tu cama más pequeña, ya no había sitio para nadie más. Los cajones de aquella mesa ya no albergaban nada para mi. El cielo se volvió más gris y mis ojos dejaron de ver porque no había nada que les interesara. Ahora cuándo el perro ladra en la plaza de ese pueblo pequeño ya no me dan miedo los fantasmas. Estoy muy lejos.

Carta a todas mis catástrofes




Los recuerdos se pierden fácilmente, yo en cambio puedo presumir de conservarlos íntegros, casi mecanografiados mentalmente: una gran maldición. Todo ello a pesar de lo que estoy pasando últimamente, que no es poco.

A veces me da la sensación de que me quedé en 2009 y que todo lo presente no forma parte de mi; no en vano en esa fecha empecé a tejer los hilos de un futuro que nunca llegaría a consumarse. Y eso lógicamente duele. Como si me clavaran un punzón en el pecho. Algo así.

Y es que me mordiste, me mordiste y nunca podré llegar a olvidarlo. O quizá por eso lo escribo, para que nunca pase, porque no quiero, nunca jamás me volverá a pasar algo así. En aquella estación de tren, cuándo las siete de la mañana llegaban, después de una noche en tu casa, me mordiste en el abrigo y desde entonces he sido incapaz de desprenderme de esa trenca verde que lo significa todo. Me recuerda que alguna vez signifiqué tanto a alguien como para que me persiguiera durante un año entero, en aquel lugar donde el tiempo pasaba mucho más lento, y las vacaciones en un hotel se convertían en un suplicio sin tus palabras. No puedo evitar ser cruel echando de menos todos esos momentos y la persona que era cuándo pasaban, cuándo todo lo demás no existía, solo tu, yo y esa relación simbiótica tan extraña.

Y me has olvidado, aunque ni siquiera quiero que me recuerdes como antes.O no lo se. Aquella persona por la que tiraste encima un periódico al pesado de turno, por miedo a perderme, aquella a la que declaraste tus sentimientos a la puerta de un concierto, aquella a la que tocabas con miedo, como si se fuera a romper, a pesar de esa cierta brusquedad innata tuya. La misma a la que supongo engañaste al decir que seríamos eternos.

Y cuando ahora me abrazas el mundo se para. Volvemos a 2009. Ya no crees que vayas a besarme, solo te alejas a pasos agigantados como un desconocido, como si nunca hubiéramos dormido juntos tan pegados que daba miedo. como si nunca hubiéramos sido siameses a pesar de todo. Y a pesar de los rumbos diferentes que han tomado nuestras vidas siempre formarás parte de la mia. Porque un día, en alguno de esos recovecos que inventamos para llevarnos bien, te quedaste dentro. Siempre te dije que tenías un compartimento para ti y siempre lo seguirás teniendo.

Te echo de menos, pese a todo.