Y por eso no lo encontraba
Desde pequeñas nos inculcan que debemos buscar el amor, encarnado en una fruta partida que se corresponde con nuestra otra mitad. Y yo me lo creí. Me pasé años llorando porque no lo encontraba y no me daba cuenta de la verdad: que lo tuve y se fue y que no hacía falta volver a buscarlo. A veces el amor no es un trozo de fruta, es el abrazo de una madre, un trozo de tu vida que no volverá. Nada, absolutamente nada, vale tanto como eso. Y por eso...no lo encontraba.



