Ir al contenido principal

Entradas

Entrada destacada

  Hoy he pasado por el portal de la casa en la que crecí, en el que pasé los años más bonitos y los más puros de mi vida. Toda etapa es diferente, pero esa, seguro será la mejor época de todas. Paso muchas veces despistada pero hoy me he parado a mirarlo. Antes era verde, pero también era un hogar, ahora es gris y triste, la puerta de un órgano oficial. La puerta de un edificio sucio que alberga muchas cosas antiguas y bonitas, todas ellas intangibles. Hoy ya no hay telefonillo. Desde ese aparato me despedía todos los Viernes de papá y mamá cuando salían a tomar algo. Decía adios a Casilda cuando se marchaba casi de forma ritual a diario. Desde allí bajábamos a la plaza, con nuestros uniformes elegidos por mamá y volvíamos del colegio. ¿Las cosas materiales tendrán recuerdos y conservarán de alguna  forma la marca de las cosas que vieron? ¿Quedará en alguna parte algún rastro de la risa de Arturo, de mis juegos con María, del triángulo de los secretos? Quién sabe ya. Ya no hay...

Entradas más recientes

Calor

¿ cuánto dura un pensamiento?

Imagínate

El verano huele a crema nivea

A veces

El mundo es un lugar lleno de gente frívola

Pure

Nuevos complejos, nuevas etapas

Sam Neill

Ayer volví

Todología

Un día hace tiempo escribí esto. Hoy no recuerdo porqué.

El síndrome del impostor, pero al revés

Quiero recuperar (lo)

Thank you for curing me of this ridiculous obsession with love! (Moulin Rouge)

Irene

Nunca nadie pudo volar