"Todas esas cosas que nunca te dije. Y aquellas que solo pense"
Cuando era pequeña quise ser muchas cosas. Actriz y escritora, pero sobre todo actriz. Siempre he tenido un síndrome del impostor importante porque, aunque no haya llegado a grandes cosas en la vida, siempre he quitado mérito a todas y cada una de ellas y escribir es a la que más. Siempre todo lo que he hecho me ha parecido...sin más, mediocre. Pero un día, se me ocurrió publicar una novela fantástica, venderla y donar parte de los beneficios. Nunca pensé que la leyera nadie, que le llegara a alguien un poco, nunca pensé que nadie llorara con una frase mía o que la usara en su día a día. Pero la vida la muchas vueltas. Un día vino una señora a mi puesto de trabajo a mirar unas lámparas y esperó un rato a que su marido saliera de la tienda para contarme una cosa. Supongo que se sentía más cómoda hablando de algo tan personal a solas. O quizá pensó que a mí podría darme vergüenza. No la conocía, para mí era una extraña que podría ahorrarse una frase agradable, pero gracias a ...


