Ahora sí, borrón y cuenta nueva

 


Hay veces que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Otras en las que perder algo, o a alguien, te hace encontrar la felicidad de nuevo. O al menos esforzarte en intentarlo más. Quizá darte cuenta de que te has dejado del todo por un despropósito que ni llevaba a ningun sitio ni tenía buenas intenciones. Por parte de nadie, para ser honestos.

No es posible que hayan pasado dos años, sin darme cuenta de que no quería nada de esto y de que lo que, pensaba necesitar estaba enfrente de mis narices. Imperfecto, pero mío. Con mucho camino que recorrer para perdonar, pero mío. Dos años en los que lo que pensaba que me ilusionaba me hacía sentir más y más pequeña y menos yo. Dos años casi de machaque, de rabia, de remordimientos por nada, de ansiedad y dolor, de...no sé, un sentimiento de asco que me brota en el pecho y me hace querer borrar del todo lo que pasó.

Releo algunas cosas y me explota el corazón de rabia. Releo algunas cosas que me hacen replantearme mi fe en la humanidad.

¿Cómo se recupera el tiempo perdido? Aprendiendo a no cometer el mismo error de nuevo. Dejando ir.

Esta tarde el sol brilla y todos mis recuerdos ya solo me infunden rabia. No quedan cosas bonitas, nunca las hubo. Ya no queda absolutamente nada de lo que creía que podía sentir, nunca lo hice, y solo puedo sonreir.

Ojalá esto sirva de recordatorio para el futuro. Ojalá nunca tenga que decidir con tanto dolor. Ojalá nadie se crea en posición de jugar con eso.

¿Sabes lo bueno? Ya no queda tristeza. Y la rabia remite.

Todo fue un mal sueño.

Comentarios

Entradas populares